Archivo de la categoría: Familia

12 de octubre de 2016

Cuando la fiesta nacional yo me quedo en la cama igual, que la música militar nunca me supo levantar. (La mala reputación. George Brassens)

Molina de Aragón, octubre 2016

Molina de Aragón, octubre 2016

Bueno no es verdad, de niño, muy niño, me gustaba ver los desfiles. Por fin un día otoñal, ¡Llueve en Madrid!. Que se lleve la contaminación y el polvo de las calles. También se espera lluvia en el Alto Tajo donde estuvimos el pasado fin de semana y constatamos la sequedad del campo.
Arroyo Horcajo, octubre 2016

Arroyo Horcajo, octubre 2016

A estas alturas del año cuando vas por una pista tienes que llevar cuidado con el barro, en esta ocasión, exagerando, teníamos que tener cuidado de no atascarnos en una duna. El coche acabó lleno de polvo.
Familia, octubre 2016

Familia, octubre 2016

Epilogo: En el mundo no hay mayor pecado que no seguir al abanderado.

Verano 2016

Flor de desierto, agosto 2016

Flor de desierto, agosto 2016

Lo dejamos atrás y repasamos lo acontecido en la estación. Indudablemente lo más relevante y especial fue el viaje a Estados Unido, ya no vamos a hablar de ello, y el resto un poco «que pase el tiempo». Mientras hemos estado en Madrid, hemos sobrevivido de lunes a viernes bajo el aire acondicionado y los fines de semana escape a Peralejos de las Truchas, a disfrutar de la magnífica temperatura de la casa. En agosto dos semanas de vacaciones y una tercera de trabajo pasadas en El Saler.
Ana y la luna, agosto 2016

Ana y la luna, agosto 2016

En cuanto al clima nos ha resultado un verano caluroso y seco. Siento que cada vez me gusta menos el calor. O tal vez sea que sí que hace cada vez más calor. En la web de El tiempo.es se pueden consultar datos históricos. Si comparamos el verano 2015 contra el 2016 en Madrid, vemos que en el año pasado hubo en julio las clásicas olas de calor pero a partir de agosto, con sus altibajos, fue un continúo descenso de temperatura. En 2016 con algún grado menos en julio pero a cambio la temperatura ha sido constante hasta finales de agosto ¡qué empieza a subir! A primeros de septiembre hemos tenido un inusitado máximo de temperatura del verano. Lo nunca visto o, mejor dicho, sufrido por mi. Peor es el dato de precipitaciones, en 2015 hasta 20 días con precipitación. En 2016 solo uno.
Estrella del desierto, agosto 2016

Estrella del desierto, agosto 2016

Hablando de fotografía todo el esfuerzo ha sido en revelar, tratar y exhibir fotos del viaje. Tanto ha sido así que no me he preocupado de hacer más fotos. Tenía el propósito en los días de vacaciones en EL Saler de seguir practicando y aprendiendo retratos y fotografía nocturna. Pero le dediqué poco tiempo y además fallé estrepitosamente en mis planteamientos y preparativos. Un día que decidí hacer foto nocturna había luna llena y nubes. Entonces pensé en hacer fotos combinando luz natural y flash y me encontré un flash sin pilas y el otro sin el cable de conexión. Lo de las pilas tenía arreglo, lo del cable no, así que adiós prácticas de retrato. Lo único destacable: Las fotografías a una preciosa flor de cactus. Flor de un día, como tantas cosas en la vida.

Bryce Canyon & Zion

Bryce Canyon, junio 2016

Bryce Canyon, junio 2016

Después de todo lo que llevábamos visto no espera encontrar ya un paisaje que me impresionara. Pero estaba equivocado el parque del cañón Bryce lo hizo. Llegamos por la tarde del 29 de junio día señalado en la familia. La tormenta nos iba acechando todo el viaje desde Page pero hasta la noche la esquivamos. En este parque hay alojamiento dentro pero el parque es muy pequeño, solo 145 km cuadrados frente a los casi 9.000 km2 de Yellowstone, y tienes el magnifico Ruby’s Inn a 5 min de la entrada. Así que no merece la pena el estar dentro. Lo primero fue alojarnos y rápidamente aceder al parque.
La ciudad dormida, Bryce Canyon, junio 2016

La ciudad dormida, Bryce Canyon, junio 2016

El parque se estructura a lo largo de una carretera no circular (llegas al final y vuelves) que recorre el borde del cañón. La verdad es que no es un cañón como tal sino un ladera empinada que baja a una especie de valle donde «crecen» como churritos unas columnas de piedra llamadas hoodoos que forman un anfiteatro espectacular. Desde la carretera accedes a miradores y a las cabeceras de los senderos que bajan al cañón. Entramos y fuimos hasta el fondo y empezamos a ir parando en los miradores. A diferencia del atardecer de Monument Valley aquí a pesar de las nubes el sol iluminaba con lo que tenía el paisaje perfecto. Y para rematar salió un arcoiris.
Arco iris, Bryce Canyon, junio 2016

Arco iris, Bryce Canyon, junio 2016

Estuvimos hasta que nos pareció razonable ir a cenar al Ruby’s, no puedes apurar o te cierran la cocina. Habíamos leído que tenían fama las costillas y los chuletones. Pues si, ya podemos certificarlo, una cena magnífica. A la salida llovía con ganas.
Navajo loop, Bryce Canyon, junio 2016

Navajo loop, Bryce Canyon, junio 2016

Nos despertamos pronto y volvimos a Bryce para completar la visita haciendo un trail, de los sencillos claro, bajando al cañón. Le llaman el Navajo Loop, nosotros nos despistamos y lo empezamos al revés de lo que suele hacer la gente, bajando por la pendiente suave y subiendo por la empinada. Es muy impresionante también ver las rocas desde abajo.
Zion junio 2016

Zion junio 2016

La visita a Zion la incluímos a última hora en el plan del viaje al encontrarse en el camino hacia Las Vegas desde Bryce y podíamos pasar al menos a verlo. Zion es un cañón del rio Virgen flanqueado por unas montañas rocosas con unaz texturas y formas muy especiales. Resulta espectacular pasar por la entrada Este del parque donde vas viendo las texturas de las montañas y atravesando un túnel excavado en la roca. Como llegamos ya entrada la mañana el parking, que es pequeño del parque estaba lleno. Y es que aunque el parque no es pequeño, 600 km2 aprox., tiene poco «urbanizado».
Texturas Zion, junio 2016

Texturas Zion, junio 2016

La carretera interior solo tiene unos 15 km y solo puedes ir en los autobuses del parque. Tuvimos suerte de encontrar sitio a unos 5 minutos andando de la entrada sur. Es un parque cuya atracción principal son los caminos que acceden a las cumbres de las montañas o los que recorren los cañones, un paraíso para el montañismo con caminatas exigentes. Busqué uno adecuado al poco tiempo que teníamos y nuestras condiciones físicas. Hicimos el Riverside Walk (fácil) y un poco del The Narrows (agotador). Este último consiste en ir por la corriente del río introduciendote en el cañón.
En The Narrows, Zion junio 2016

En The Narrows, Zion junio 2016

La gente preparada va con botas de agua (no las katiuskas de los niños) y nosotros con nuestras chanclas como cuando vamos al río Tajo. Para nuestra sorpresa el agua no estaba fría! no como en el Alto Tajo desde luego. Andamos más de lo que esperaba pues era fácil pero llego un momento que subía el nivel del agua hasta la cintura y justamente no ibámos en traje de baño y ahí ya nos dimos la vuelta. La excursión empieza en la última parada del autobús con lo cual te da para ir viendo el parque. Incluso puedes ver a la gente subiendo a lo alta de las montañas. He visto fotos desde las cumbres y te entran ganas de hacer esos paseos exigentes como el Angels Landing.
Carretera entrada este, Zion junio 2016

Carretera entrada este, Zion junio 2016

Saliendo del parque comimos en un pub irlandés cerca de la entrada. Yo salmón al whisky no mal. Y así cerramos nuestro periplo por parques nacionales de USA en el 2016. Bueno, queda tiempo hasta que acabe el año, quién sabe ..

Monument Valley

Monument Valley, junio 2016

Atardecer Monument Valley, junio 2016

Al poco de salir de Moab, visualizamos en el infinito horizonte un espectacular cumulonimbo con yunque. De libro, magnífico ejemplar que debería haber fotografiado para un álbum de nubes. Estas nubes son un indicador 100% fiable de tormenta. Y tormenta fuerte. Según avanzábamos kilómetros el cúmulonimbo se nos hacía más grande. Si, íbamos directo a él. Llegó un momento que ya no lo distinguíamos, estábamos debajo. Las tormentas ya no nos dejarían en las siguientes noches hasta nuestra partida de vuelta a Madrid. Antes de llegar a Monument Valley paramos en la San Juan Inn cerca de Mexican Hat para tener nuestra primera comida de cocina navaja.
Navajo food, junio 2016

Navajo food, junio 2016

Con la expectativa de un cambio de alimentación esperábamos algo más de esta cocina, pero no nos término de gustar. Tal vez era un poco de falta de buena cocina pero los sabores no estaban bien trabados. Tomamos una especie de sopa-potaje y unos panes suyos rellenos. Antes de dirigirnos al hotel fuimos a ver Gooseneck un mirador donde se ve como el río San Juan crea unos meandros profundos y retorcidos.
Gooseneck, junio 2016

Gooseneck, junio 2016

El tiempo cada vez era más feo, nubes más negras, mas oscuridad. Aproveché estas nubes para hacer la clásica carretera hacía el infinito borrascoso. Una de las paradas en la carretera la hice en un punto famoso de la US 163 donde se para mucha gente a hacerse fotos, incluso sentados en medio de la carretera, porque es una imagen típica de películas. A mi me parecío un tanto peligroso lo de estar en medio de la carretera por donde pasan unos enormes camiones cargados de carbón camino de la central térmica de Page. Llevaba puesto el 12mm y decidí no cambiar de objetivo. La imagen habitual está tomada con teleobjetivo para acercar las formaciones montañosas, en mi caso resulta una toma diferente donde cobran protagonismo la carretera y las nubes. (Justificación de que soy un vago y no quise cambiar objetivos).
US 163, junio 2016

US 163, junio 2016

Llegamos al hotel The View en medio de una enorme tormenta de arena. El hotel era uno de los caprichos del viaje: Habíamos cogido una habitación con vistas a las montañas. Una vez alojados la tormenta seguía. La idea era visitar el parque con la excursión de los navajos ya que esta es más larga que la que te dejan hacer por tu cuenta y además porque unos carteles advertían que al haber llovido la carretera estaba embarrada y no aconsejaban que fueras en vehículos particulares. Al preguntar en el kiosco de las excursiones los navajos empezaron con cuentos de que hoy eran más baratas que mañana y regateos de ese estilo pocos claros que ya nos hizo desistir de ir con ellos. Sonaba a la típica picaresca española de los 70 para aprovecharse de los turistas. Y aparte de cara, se añade que es en camionetas abiertas, imposible con la que estaba cayendo. Las vimos pasar llena de abnegados turistas asiáticos tapándose ojos y bocas protegiendose de la arena. El asunto era que entonces no íbamos a ver nada! Estar allí y no verlo … dolía.
La mano, Monument Valley, junio 2016

La mano, Monument Valley, junio 2016

Me fijé que la carretera no había barro, los coches que pasaban levantaban más bien polvo, indicativo de carretera seca, así que nos atrevimos a empezar el circuito y ver hasta donde llegábamos. Poco a poco hicimos todo el recorrido. Al principio salir del coche y hacer fotos era todo una heroicidad. Hasta costaba enfocar con la cantidad de arena que había en el aire. Con el paso del tiempo la situación mejoró algo. En una de las piedras estaban intentando hacer una película o documental con una veintena de navajos vestidos con sus trajes tradicionales muy coloridos. A los pobres se les volaban las plumas.
Marcha navaja, MV, junio 2016

Marcha navaja, MV, junio 2016

Volvimos al hotel a tiempo de la puesta de sol. Ahí me quedé en el balcón de la habitación con el trípode montado esperando a que los rayos rojos del sol poniente asomaran por debajo de las nubes y me iluminaran las montañas (las Mitten) Pero no hubo suerte, el sol se puso sin aparecer.
Las tres hermanas, Monument Valley, junio 2016

Las tres hermanas, Monument Valley, junio 2016

Volvimos a cenar comida navajo en el hotel y volvimos a tener la misma impresión de falta de coherencia de sabores. Creo que más que problema de la receta era de los cocineros. Por la noche tuvimos el accidente del viaje por la noche Navburis tropezó con una maleta abierta y fue de morros contra un mueble haciéndose un corte en la nariz. Por suerte una vez cortada la hemorragia vimos que aparentemente el hueso no estaba roto. Menudo lío tener que buscar un hospital en medio de la noche … y del desierto. Me levanté antes de salir el sol para aprovechar la fantástica vista desde el balcón de la habitación. Esta vez el sol sí se vio. El problema es que era justo de frente, una foto difícil de manejar las luces y las sombras y los reflejos.
Amanecer, MV, junio 2016

Amanecer, MV, junio 2016

Levantados todos cogimos marcha hacía Page para visitar el Cañón del Antílope.