Barcelona modernista

En febrero de 2022 pasamos, no por gusto, más bien a disgusto, un día en Barcelona. Ese día decidimos que nos apetecía realizar una visita a los edificios modernistas de Barcelona.

Colón, Barcelona enero 2026

Colón, Barcelona enero 2026

Al igual que el año pasado, que visitamos Málaga, los días desde el año nuevo a la víspera de reyes han sido muy propicios para realizar el viaje, pero esta vez en tren. Y al igual que en Málaga, hemos encontrado un exceso de turistas. Incluso más. Claro que nosotros no dejamos de ser eso, otros turistas. Nos parece mal el turismo masivo pero no hacemos otra cosa que sumar.

Chimeneas Casa Batlló, Barcelona, enero 2026

Chimeneas Casa Batlló, Barcelona, enero 2026

Le hemos dado un buen repaso a los edificios modernistas más significados: La Pedrera (Casa Milá), Casa Vicens, el Recinto Modernista del antiguo hospital de San Pau, Casa Batlló, Palau de la Música Catalana, Palau Güell y Parque Güell.

Chimeneas Casa Milá, Barcelona, enero 2026

Chimeneas Casa Milá, Barcelona, enero 2026

Además, claro, hicimos callejeo por el Raval, el barrio Gótico, el puerto y mucho Eixample. Pasamos por tres iglesias, Catedral, Basílica del Mar y Sagrada Familia y en ninguna de las tres pudimos entrar, tampoco es que estuviéramos especialmente interesados. Mira que es fea la Sagrada Familia por fuera y lo llena de gente, masas y masas, que hay para visitarla. Por eso tengo curiosidad de verla por dentro alguna vez, a ver si los millones de visitantes tienen razón y es justificada una visita, pero no pienso matarme por ello.
Techo Palau de la Música, Barcelona enero 2026

Techo Palau de la Música, Barcelona enero 2026

Si hacemos crítica, la Casa Vicens contemporánea la de El Capricho en Comillas, me gustó más esta última. Si la decoración es parecida, en El Capricho había elementos mucho mejor pensados para la habitabilidad de una casa.
Casa Vicens, enero 2026

Casa Vicens, enero 2026

De La Pedrera y la Casa Batlló no podría decir cuál me gustó más. La Pedrera me pareció muy bien adaptada para lo que es, una casa de viviendas. La Casa Batlló tal vez más ornamental y llamativa. De los edificios de Domenech i Muntaner, el Palau de la Música y el hospital de San Pau, me gustó que equilibran muy bien su cometido funcional con su aspecto arquitectónico y artístico. En algunos puntos es recargado y satura un tanto con el paso del tiempo de la visita.
Casa Batlló, enero 2026

Casa Batlló, enero 2026

Pero también Gaudí puede cansar, me gustan los elementos modernistas cuando se usan de forma minimalista, como las columnas, pilares y arcos de las bóvedas, las forjas, vidrios y azulejos. Pero cuando a veces se amontonan en un espacio reducido y te saturas. Hablando de pilares y arcos, las caballerizas del Palau Guell y la buhardilla de La Pedrera tienen magnífico diseño. El Palau Güell es la casa que menos nos gustó, nos pareció oscura con pretensiones, como un castillo medieval, lo que querrían sus dueños, hay que suponer.
Palau Güell, enero 2026

Palau Güell, enero 2026

Oscuro, bueno el día no era muy luminoso. Cono no pudimos ver la terraza con sus chimeneas como esculturas, lo más reseñable son las columnas de la planta baja, de las caballerizas, y los arcos hiperboloides que hay en mucha de las estancias del edificio. No obstante, tiene, como toda obra de Gaudí, soluciones arquitectónicas y artísticas para la vida ordinaria.La última visita la hicimos al Parque Güell bajo la amenaza de lluvia que por suerte no se concretó. Había estado hace muchos años y pude comprobar como los recuerdos son volátiles, unos se correspondían muy bien con la realidad, otros un poco y algunos nada!. Y recuerdos que no tenía de rincones que sin duda debí ver en la anterior visita.
La Pedrera, enero 2026

La Pedrera, enero 2026

Memorias aparte, el parque me causó un poco de sensación de inacabado, de abandono repentino, y la historia es lo que dice, Gaudí se centró en la Sagrada Familia y dejó de lado lo que iba a ser una zona residencial exclusiva.
Parque Güell, enero 2026

Parque Güell, enero 2026


El tiempo, fresco pero correcto, salvo el último día que le dio por chispear, nada importante pero suficiente para que cerraran la terraza del Palacio Güell y no pudiéramos verla. Lástima, hubiéramos tenido las cuatro terrazas de las casas de Gaudi.
Recinto Modernista, Barcelona, enero 2026

Recinto Modernista, Barcelona, enero 2026

Las fotos, lógicamente, son mayoritariamente de arquitectura, de interiores. Mucha geometría y simetrías. El equipo que he llevado, el estándar para fotografía de viaje, Fuji x-t3 con 18-135 y 10-18. Dado que fotografiaba tanto escenas amplias en distancia reducida como detalles lejanos o que había que aislar, he estado cambiando continuamente entre los dos objetivos.
Parque Güell,, enero 2026

Parque Güell,, enero 2026

Esta vez he quedado suficiente satisfecho del 18-135. He llevado más cuidado a la hora de disparar. El objetivo es lo que es y usandolo con cuidado, y que la luz te acompañe, da una buena relación calidad y prestaciones. Es verdad que hay fotografías que me gustaría que tuvieran un poco más de definición, pero es el sacrificio por la versatilidad.

Anexo I 2025. Marruecos

Jemaa el-Fna, Marrakech, marzo 2025

Jemaa el-Fna, Marrakech, marzo 2025

En abril hicimos el viaje a Marruecos, el único fuera de España. Con todo el potencial fotográfico de un viaje, en cierta manera, exótico, casi ninguna toma me termina de encantar. ¿Por qué? Hay un cierto número de ellas que no me parecen suficientemente nítidas, con enfoques poco acertados. Los colores no terminan de serme atractivos. Las composiciones desacertadas.

Taroudant, abril 2025

Taroudant, abril 2025

Con respecto a la nitidez, la sospecha recae en el objetivo, el 18-105 que he llevado en muchos viajes, que hasta ahora no me había provocado estas dudas. Me ha pasado también en Irati. ¿Puede ser que cada vez pongo el listón más alto? Ciertamente es un objetivo que no se considera profesional. Y al ser un «todoterreno», condiciona algo de calidad por funcionalidad. La incertidumbre de si carece de calidad, me ha llevado a plantear si debería adquirir un objetivo «profesional» como el 16-55 2.8, para quitarme las dudas.

En la carretera, Marruecos, abril 2025

En la carretera, Marruecos, abril 2025

Pero ¿Realmente seré capaz de aprovechar esas calidades que promete la publicidad? No estoy nada seguro. La nitidez también tiene mucho que ver con la técnica de disparo, qué combinación de apertura y velocidad, dónde has enfocado y cómo has sujetado la cámara. Y todo eso es el fotógrafo no la cámara quien lo condiciona.

Kasbah Telouet, abril 2025

Kasbah Telouet, abril 2025

El tema de colores, tal vez es circunstancial. En general en el viaje tuvimos mucho sol con cielos despejados, luz dura que es poco favorecedora. Tuvimos también mucho tiempo de furgoneta, que disparas desde dentro con un cristal tintado, reflejos y en movimiento. Pero cierto es que el resultado es que no me encantan los colores. Menos en Marrakech, los riads estaban alejados del centro de la ciudad con lo que no hubo oportunidad de hacer puestas de sol, para disparar con una luz más favorecedoras, o nocturnas. Bueno, nocturna sí, en el desierto, aunque la luna nos fastidio algo la luz y además estábamos un poco lejos de las grandes dunas como para hacer «con un primer plano interesante».

Valle del Dades, abril 2025

Valle del Dades, abril 2025

La composición, que si que es responsabilidad exclusiva del fotógrafo, no puedes echar nada en cara al objetivo. Salvo distorsiones, lo que pones en el encuadre y como lo pones, es decisión del que mira por el visor y dispara. Pues ninguna foto sobresale por tener una composición brillante y a cambio las que son malas, abundan.

Viento en la duna, Merzouga abril 2025

Viento en la duna, Merzouga abril 2025

En este apartado de la composición también podemos hacer balance de la temática. Fotografía social no suelo hacer mucho porque me cuesta afrontar la negativa o rechazo de la gente a que le hagan fotografías. En Marruecos, desde luego, mucha gente mostraba rechazo.

Músicos gnawa, Khamlia, abril 2025

Músicos gnawa, Khamlia, abril 2025

Podría hacer «robados» con la parte tele del zoom, o ponerme a hablar con la gente para hacerme cercano, pero reconozco que no me merece la pena casi ninguna foto si a cambio tengo que aguantar una conversación que no me interesa. Pero lo que se denomina fotografía de calle si que hago y la verdad es que no he logrado nada notable en este viaje.

Mercado Esauira. abril 2025

Mercado Esauira. abril 2025

No tengo nada del zoco de Marrakech que me resulte significativo a pesar del tiempo que estuvimos en él. De las señales, símbolos, iconos, carteles, … alguna cosa. ¿Arquitectura? Vimos muchas kasbash, algunas en plena ruina por el terremoto del 2023. Pero tampoco he logrado una foto llamativa. Y los paisajes, vulgares.

Campamento desierto, abril 2025

Campamento desierto, abril 2025

He vuelto a darle una vuelta a las fotos, muchas se quedaron en la copia del disco sin haberlas vuelto a mirar. Tal vez tengo esa «foto del viaje» que se me ha pasado.
Mezquita Kutubía, Marrakech, abril 2025

Mezquita Kutubía, Marrakech, abril 2025

Pero no, no hay «foto del viaje». Las fotos que van a quedar en el diario son las de ésta entrada y las de

2026. Una nueva época

A Navburis sus compañeros de trabajo la regalaron unas orquídeas de despedida por su prejubilación. Por eso son un símbolo de la nueva época.

Orquídeas, Madrid diciembre 2025

Orquídeas, Madrid diciembre 2025

Que no una nueva vida, pues nuestras vidas siguen igual, solo va a cambiar la forma de emplear el tiempo. Haciendo grandes números redondos, pasamos 25 años formándonos, de la escuela a la universidad, condicionados por el calendarios escolar. Luego pasamos 40 años trabajando, restringidos por el calendario laboral. En 2026, con ilusión, una nueva época. Será la vida y nuestros deseos, los que condicionen nuestro calendario.