Archivo de la etiqueta: Equipo fotográfico

Un verano abrasador

Sol, L'Albufera, agosto 2022

Sol, L’Albufera, agosto 2022

Estamos en el último fin de semana del verano de 2022. Me he centrado en contar los viajes a Cantabria y a Irlanda, tanto en fotografía como en literatura, que no he comentado en este diario nada sobre cómo ha transcurrido, ni he mostrado otras fotos. Lo primero que he de decir es que ha sido un verano muy caluroso. Empezó con olas de calor en junio antes de su inicio astronómico y que salvo días excepcionales el calor ha sido excesivo tanto desde el punto de vista estadístico como desde el punto de vista sensitivo, hasta los huevos de él. Y también ha sido seco, aunque los números digan que no, pero venimos de un invierno y una primavera con pocas lluvias y con el alto nivel de calor ha provocado sequías y restricciones de agua en muchos lugares. Lo bueno es que ha sido, después de dos que no, un verano normal, en cuanto al virus. Tuvimos una super ola en el mes de junio y pasada esta, los niveles de contagios y sobre todo el impacto en la salud han sido bastante leves. Casi que nos hemos olvidado de él. Como todos los veranos mientras no hay oportunidad de ir a nuevos y exóticos parajes, la familia los pasamos entre Madrid, Peralejos de Las Truchas y El Saber. Mismos sitios, mismas fotos. Pero siempre intentando mejorar.

Vía Láctea, Peralejos de las Truchas, julio 2022

Vía Láctea, Peralejos de las Truchas, julio 2022

El estío es buena época para la fotografía nocturna. Hay que aprovechar las noches templadas o, al menos, poco frías para salir y fotografiar el cielo estrellado. El primer fin de senmana de julio había luna nueva. así que era bueno para intentar capturar la vía láctea. El escenario, la ermita de ribagorda, Alto Tajo. Comprobé con las aplicaciones del móvil la hora en la que sería visble. Por la tarde fui a buscar mi composición ya que luego por la noche es complicado. Pues bien al final sobre la marcha fui cambiando la posición de la cámara pues no estaba contento con los resultados. Por un lado la contaminación lumínica de Peralejos y sobre todo de Checa afeaban el cielo. Por el otro, a pesar de la planificación, la ermita y la vía láctea no se veían enteras con el 14 mm. De las tomas que hice al final me quedo para mostrar con una donde la vía láctea se ve más. Claro que con una rara composición con la ermita medio tumbada por la distorsión óptica del gran angular y la silueta negra de los arboles que no se sabe muy bien que es lo que es. La luz roja en los arcos de la ermita está lograda con una linterna. De casualidad, procesando en Lightroom la foto, descubrí una nueva opción que son los ajustes preestablecids y ahí uno que resaltaba las estrellas de una manera que yo nunca sería capaz de hacerlo. Mi foto ya no es mi foto :D, se podría hablar mucho de ello. Pero cierto que las estrellas las capturé yo, no el Lightroom.

Campos de Lavanda, Brihuega, julio 2022

Campos de Lavanda, Brihuega, julio 2022


De vuelta a Madrid pasamos por los famosos campos de lavanda de Brihuega. Y tan famosos, estaba llenos de gente. He visto fotos espectaculares de ese sitio, atardeceres maravillosos inclusos nocturnas, pero no fue el caso, el día que estuvimos el atardecer fue bastante ñoño. Habrá que volver otro año.

Súper luna, Madrid, 13 de julio de 2022

Súper luna, Madrid, 13 de julio de 2022

Dos semanas después de la luna nueva tocó la luna llena, obvio. Era la super luna del verano y a por ella que fuimos, Navburis y yo, con el 100-400. Pensé un escenario, el donat del parque Juan Carlos I y planifiqué el punto y hora de disparo intentando capturar la luna asomando por encima del donut. Pues fallé. Tengo que trabajarlo más. La luna no apareció por donde esperaba y por lo tanto en ningún moemteo se asomó por detrás del donat. Al final la capturé muy por encima. Tampoco acerté con el enfoque, calculé la hiperfocal para que estuviera todo en foco pero la luna no lo está.

Zampullín cuellinegro. Estany del Pujol, agosto 2022

Zampullín cuellinegro. Estany del Pujol, agosto 2022

Como es habitual a finales de julio trasladé mi lugar de residencia a orillas del Mediterráneo y de L’Albufera. El gran interés fotográfico ahí, claro, son las aves acuáticas. Una razón de peso para comprar en su día el 100-400, y pesa, si. El estanque del Pujol, «el lago» es mi fuente principal de inspiración por la diversidad de aves que hay. Cada año van cerrando más área para los pájaros, lo cuál está muy bien para tranquilidad de los palmipedos pero muy mal para los fotógrafos que tenemos cada vez más lejos a los modelos. Pillé relativamente próximo a una pareja de zampullín cuellinego. Es un ave para mi llamativa. Fue entonces cuando pensé que un duplicador para el 100-400 sería una adquisición muy apropiada para acercarme a los patos y pajaritos. Así que me compré un duplicado con lo cual paso a disponer de un 200-800, olé. Sin embargo no volvía a tener a tiro a los zampullines cuellinegro.

Parotet, EL Saler, agosto 2022

Parotet, EL Saler, agosto 2022

Otra de las actividades tipicas de verano es hacer fotografía macro de bichitos. Este año lo he hecho muy poco, ya que no he sacado tiempo para ello. Solo minutos, no llegó a la hora. Y claro, ninguna fotografía que merezca la pena. Pero al final del veraneo, por la terraza de El Saler pasó un caballito del ddiablo y se posó en una percha del tendedero. Rápidamente fui a por el macro, me acerqué y a pulso disparé. A pesar de que tiene algo de trepidación está lo suficiente bien para apreciar al bicho y sus bonitos colores.

Luna, L'Albufera, agosto 2022

Luna, L’Albufera, agosto 2022


La primera prueba que pude hacer con el duplicador en cuanto lo recibí fue una foto a la luna. Una luna con un 800 mm. Pues si, se ve más grande y aprecias mejor los cráteres y erosiones. Pero no es más que la luna y le falta un escenario que le aporte algo más. Por supuesto tuve que poner el tele sobre trípode y enfocar manualmente.

'Eh, de qué vas', Estany del Pujol, agosto 2022

‘Eh, de qué vas’, Estany del Pujol, agosto 2022


Con el 100-400×2 fui un par de días emocionado al Estany del Pujol. La verdad es que este año de poca aportación hídrica, la superfcie del agua es mucho menor que otros veranos. Sin embargo a pesar de ello, he visto menos limícolas y zancudas en las orillas fangosas. No sé si ha sido por la nidificación de nuevo de las gaviotas que hacía unos años que llenaron las playas del lago hasta mitad de agosto: Los que si han aparecido han sido los flamencos. Algunos días hasta un veintena de ellos. Con el 400 convertido en 800 podía tomar primeros planos de ellos, genial, pero de paso descubrí las desventajas de este sistema. Enfocar es complicado, la apertura focal se duplica, es decir pasa de 4.5 a 9 y pierdes el doble de luz, la trepidación de las fotos es más probable y es imposible seguir objetos en movimiento.

Flor de cactus, agosto 2022

Flor de cactus, agosto 2022


Ya acabando el veraneo un cactus nos regaló una flor. Son espectaculares estas flores pero duran escasamente un día. Así que no es frecuente tener la oportunidad de fotografiarlas.

Y hasta aquí, repaso y punto final al verano 2022.

Islandia 2022, primera parte

La primera vista de la isla cuando el avión traspaso la densa capa de nubes fue la nieve cubriéndolo todo. Blanca la tierra, gris el cielo. Eso sí, las carreteras, negras, limpias de nieve. Un autentico paisaje en blanco y negro y sus tonos de gris. La nieve la teníamos asumida, vamos preparados, incluso crampones llevamos en la maleta. Hasta que no pisé tierra no di por hecho que estaba en Islandia. Eran los efectos del viaje fallido, tocar para creer. Una de los asuntos que había lamentado al atrasar el viaje era que pasaba de luna nueva a luna llena, lo que me iba a perjudicar en las fotos nocturnas. Jaja, por qué cosas nos preocupamos: En los días y noches que estuvimos no vimos la luna. Ni casi el sol. El fotógrafo propone y el clima dispone. Cielos nublados a todas horas, en el mejor de los casos porque lo habitual ha sido la lluvia. Y si hay algo peor que la lluvia para la fotografía, es la lluvia con viento.

"Clima", Islandia, 2022

«Clima», Islandia, 2022

Una vez en tierra, recogemos el coche. Un Jimny que nos parecía suficiente para una pareja pero que a la larga nos ha resultado incomodo para el trajín del viajero fotográfo sufriendo las inclemencias del temporal. Un coche con 4 puertas nos hubiera sido más cómodo. Las carreteras en perfecto estado a pesar de la cantidad de nieve existente así que en el tiempo previsto, un poco más de 2 horas, llegamos al primer destino, el Hotel Skogafoss en Skogar, al lado de la cascada.

Skogafoss, Islandia, marzo 2022

Skogafoss, Islandia, marzo 2022

Se suponía que llegábamos con la puesta de sol, pero este no hizo amago de presencia. Fuimos a ver la cascada, realmente al lado del hotel. Había algún turista despistado, como nosotros con su equipo fotográfico. Caía agua nieve y unida al fuerte salpicado de la cascada, tiene una gran altura de caída, te hacía imposible acercarte a fotografiarla sin empapar la lente y las gotas en la lente te echan las perder las fotos, salen con manchurrones. Un coñazo lo de limpiar la lente con el trapito, pues eso iba a ser una constante todo el viaje. Para más males, iba con el 14 mmm que te obliga a estar muy cerca del objeto a fotografiar si no quieres sacar mucho primer plano sin interés.

Skogafoss b&n, islandia,  marzo  2022

Skogafoss b&n, islandia, marzo 2022

En este viaje también llevaba el 24-70 y el 70-300 (del cual tengo una anécdota para más adelante) pero se habían quedado en el hotel. Hubieran sido más adecuados para sacar la cascada desde más lejos y no sufrir el salpicado de gotas. Y había muy poca luz y por cierto nunca había visto una dominante de color tan azul, disparando a 5600K. Todo excusas para no decir que no supe sacar la cascada en condiciones 😀 🙁 . Antes de irnos a dormir miré el cielo por si acaso pudiéramos tener auroras, pero permanecía muy nublado. Había sido un día muy cansado desde el despertar en Manchester (:O), así que sin condiciones ni fuerzas, las auroras tendrían que esperar.
Carretera Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Carretera Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

En la mañana, al poco de salir, comienza la lluvia. A lo bestia y con fuerte viento. La visibilidad malisima, el horizonte a 30 metros. Decidimos hacer una parada en Dyrhólaey para estirar las piernas, ¡volábamos en el acantilado¡ con dificultad abrías y cerrabas las puertas del coche. A la altura del cañón Fjaðrárgljúfur, uno de los puntos que íbamos a ver en el día, caía un diluvio con un viento respetable.

Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Iba a ser imposible andar y ver algo con comodidad, y de fotos nada. Así que pasamos del cañón y lo dejamos a ver si a la vuelta teníamos mejores condiciones. El siguiente lugar de paro era Hof para visitar la pequeña iglesia de tejado de hierba con cementerio. Tuvimos suerte, fue parar el coche y dejar de llover. Pudimos darle una vuelta y fotografiarla.
Hofskirkja, Islandia, marzo 2022

Hofskirkja, Islandia, marzo 2022


Paramos a comer, sopa de cigalas y un sándwich. Las cigalas iban a ser un alimento principal en este viaje, en sopa, ensaladas, cocidas, en bocadillo … Al pasar por Jökulsárlón paramos, claro. ¡Qué desilusión! No había casi ningún hielo flotando en el lago. Había más turistas que hielos.
Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Al menos en ese momento no llovía, aunque el cielo seguía gris plomo. Sin luz ni hielos ninguna foto era atractiva. Observamos que la corriente de agua fluía con fuerza desde el mar hacia el lago, eso nos hizo pensar que cuando hay pleamar los hielos son desplazados hacia el fondo del lago y por eso no los veíamos.
Turistas en Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Turistas en Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Al atardecer llegamos a Stokksnes, al Viking Cafe, nuestro alojamiento para los dos siguientes noches. Tuvimos tiempo, antes de cenar en Hofn, cigalas, de pisar la maravillosa playa negra de dunas con sus vistas: El Vestrahorn apareciendo entre la neblina.

Vestrahorn, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn, Islandia, marzo 2022

Nos acercamos a la costa donde el mar batía con fuerza las rocas. ¿Tendremos mejor tiempo mañana?
Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Esa noche, antes de acostarme, salí a dar una vuelta con la esperanza de tener un cielo algo despejado, pero no hubo suerte. Las estrellas brillaban por su ausencia.

Feliz 2022!

El donut, enero 2022

El donut, enero 2022

Ya estamos en un nuevo año. La verdad es que lo he empezado un poco torcido. Me pasó factura el exceso de bebida y comida: El primer día del año lo he pasado de reposo, sobre todo alimentario. Hay que ver con los años que ya tengo y siga cayendo en esto!

Garnavmi, enero 2022

Garnavmi, enero 2022

Este segundo día ya he empezado a moverme, he paseado por el parque Juan Carlos I (¿le cambiarán el nombre por chorizo algún día de estos?) y me ha acompañado, aparte de Garnavmi, el nuevo Samyang 12 1.4 con la D810. Este objetivo es un super angular, lo he comprobado especialmente para fotografía nocturna pero, claro, también le voy a sacar partido en paisajes y arquitectura. Posiblemente más.

Monotemático, enero 2022

Monotemático, enero 2022

Como todos los grandes angulares hay que llevar cuidado con la perspectiva, hay que contar que al corregirla se te va a recortar mucho la foto. Este objetivo es muy bueno en las focales 5.6 y 8. A 1.4 es más complicado de obtener un buen enfoque … ya veremos en la noche como me apaño.

23f2

Primavera en la calle, abril 2021

Primavera en la calle, abril 2021

La focal de 50 mm (35 mm en APS C) es considerada la equivalente a la de la visión humana. Pero desde que tuve la Nikon FM2 con un 50, me ha parecido que mi visión es más angular que la de un ojetivo de 50mm. Aún así, cuando tuve la D200, primero me compre una focal equivalente a 50 , cosa que también hice con la X-T1, para llegar a la conclusión que necesita algo con más ángulo.
Oficina de empleo, abril 2021

Oficina de empleo, abril 2021

Está claro que mi visión se acerca más al ángulo de la focal de 35 mm (23 mm APS C). El objetivo de 35 mm que compré para la D200 me vale para la D810 y estoy cubierto. Pero para el sistema Fuji estaba cojo.
Farola, abril 2021

Farola, abril 2021

Merodeaba en mi mente hace tiempo el tener esa distancia focal para Fuji y en los días de inactividad física, que no mental, tras la operación, la idea maduró y me decidí a comprar.

Reflejo en AZCA, abril 2021

Reflejo en AZCA, Madrid abril 2021

El 26 de febrero compré el Fujinon XF23mmF2 R WR. Hasta ahora, entre la recuperación de la cirugía de cervicales, periodo en el que no debía coger peso, y las restricciones de movilidad por la epidemia, no he tenido mucha oportunidad de sacarlo a ‘trabajar’.
Terraza y nubes, abril 2021

Terraza y nubes, abril 2021

Ya voy utilizándolo. Es un objetivo ligero con lo que se lleva cómodamente en la X-T3, especialmente ahora que estoy muy sensibilizado con lo de llevar peso. Me va a venir muy bien como objetivo para vida ordinaria, calle, reuniones familiares, paisajes, edificios … casi de todo, como es una visual semejante a la de mi ojo es estupendo para hacer instantáneas de lo que veo. Evidentemente macro, retratos, fauna, grandes espacios.., requieren otros objetivos.
Máscara, abril 2021

Máscara, abril 2021

La óptica es buena, cumple con lo que esperaba de ella. Bien es verdad que no soy muy tiquismiquis y tiendo a la complacencia, con lo que casi cualquier foto que haga me parece una obra de arte :D. Las fotos de esta entrada están todas hechas con ese objetivo y también me van a valer para completar el escrito sobre simulaciones de película que publiqué hace un par de semanas.