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Ese luminoso objeto de deseo

La primera vez que vi, fugazmente, una aurora fue justamente en Islandia en agosto de 2018. Después, en el viaje a Noruega en 2020, sí que las vi bien, intensas, majestuosas, desde el barco Hurtigruten. Ahora quería, además de verlas, fotografiarlas en condiciones, es decir, bien. Del intento de Noruega me quedó claro que se necesita disponer de una buena localización para que la foto de una aurora te merezca, ¡aparte de estar quieto!. Para ello había elegido cuatro posibles escenarios para esas espectaculares fotografías que iba a hacer: Skogafoss, Vestrahorn , Jokulsarlon y Eyvindarhólakirkja. Deseos. Para ver las condiciones de visibilidad usamos principalmente la app My Aurora Forecast y la página de Aurora forecast de la Icelandic Meteorological Office. La primera para conocer la teórica intensidad de la actividad geomagnética (índice KP) y la segunda para ver la predicción de la nubosidad. Esta última aplicación acertó, lamentablemente, todos los días.

Vestrahorn de noche, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn de noche, Islandia, marzo 2022

Las dos primeras noches no hubo condiciones, no tuvimos cielos despejados, pero la tercera, la segunda en Stokksnes, prometía, en la tarde habíamos tenido una puesta de sol limpia de nubes. Después de cenar volvimos a Stokksnes y directamente aparcamos el coche en un lugar cerca de la localización que había mirado, más o menos el de la foto del atardecer. Me fui y planté la cámara en el trípode para hacer una primera foto de prueba de localización. Los meses previos me había preparado para hacer estas fotografía. Había practicado a usar la cámara en la oscuridad, manipular los controles con guantes, enfocar al infinito en la oscuridad …. Había leído y releído artículos sobre cómo capturar la aurora. Por si alguien pasa por aquí con ánimo de aprender dejo unos «recursos» que a mi me han parecido los mejores: Expeditions Alaska, Capture the Atlas y la guía de Dave Morrow.
Vestrahorn más de noche, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn más de noche, Islandia, marzo 2022

No hacía frio, pero si soplaba algo de viento desde el mar, en algún momento sujeté el trípode por si acaso. Tenía el Vestrahorn completo casi frontal, el «pero» de la composición era las luces del Viking y del túnel de la carretera. Un nube, poco a poco, cubrió la montaña. Pasaban los minutos, decidí volver al coche, no veía nada interesante. Tengo dudas de si no debí quedarme en la posición. Pero, ¿Qué es lo que hay que ver?
Aurora visión humana, Islandia marzo 2022

Aurora visión humana, Islandia marzo 2022

No esperes ver unos rayos de color verde esmeralda, el ojo humano no distingue colores en la oscuridad, de noche, todos los gatos son pardos. Se ve una luz diferente con forma y movimiento propio, de color blanquecina, amarillenta, verde lima suave a lo sumo, como cuando la aurora es muy intensa como los que vi en Noruega. Un resplandor, así lo llamo, resplandor, que en un cielo despejado impresiona. ¿Entonces la fotografía es mentira? No. El sensor de la cámara es diferente, es capaz de recoger información de los colores si le llega suficiente luz, por eso hacemos exposiciones de varios segundos, para que el sensor se llene de luz y se puedan interpretar los colores. Adelantando la fotografía al relato pongo una fotografía que he adaptado al recuerdo que tengo de lo que ves con tus ojos. Ojo, es una aproximación a un recuerdo que se aproximará poco o nada a la realidad.
Aurora Stokksnes, Islandia marzo 2022

Aurora Stokksnes, Islandia marzo 2022

Bueno pues esperando en el coche apareció por fin una aurora. El problema es que apareció por la izquierda, en vez de por el centro frente al Vestrahorn o por la derecha donde el mar. No, a la izquierda donde teníamos toda la contaminación lumínica de Höfn y granja aledañas. La verdad es que me pilló desprevenido, tuve que sacar el equipo del coche. Había unos grupos más de personas y este fue el momento donde se te nota falta de experiencia, no hice una foto para asegurar la composición, algunos coches se me metieron en el encuadre, en vez de 1600 ISO puse 16000, … en fin. La aurora era una especie de corona que no tardó mucho en desaparecer. Como era pequeña en la inmensidad del cielo decidí cambiar de objetivo y usar el 24-70 para tirar de zoom y obtener un detalle. No fue un acierto porque ninguna de las fotos resultantes con ese objetivo me han gustado.
Aurora visión sensor, Islandia marzo 2022

Aurora visión sensor, Islandia marzo 2022

La corona desapareció, casi todos los coches también, incluida la furgona de los fotógrafos italianos que habían aparecido de nuevo pero ni se bajaron de ella esta vez. Me metí de nuevo a la zona de dunas de la playa. Poco a poco el cielo, donde las nubes no lo habían cubierto, fue resplandeciendo. De nuevo donde mejor se apreciaba era por la zona de Höfn, así que vuelta al otro lado. Lamentablemente no tenía un cielo despejado donde se apreciaran los churritos luminosos intensos que esperaba fotografiar. Hubo lo que hubo. Luz del norte entre las nubes
El gran resplandor, Stokksnes, marzo 2022

El gran resplandor, Stokksnes, marzo 2022

Las nubes ganaron espacios y el resplandor fue menguando. Nos fuimos a dormir con un poco de sabor amargo por no haber obtenido una gran foto de aurora boreal teniendo el marco espectacular que teníamos. También hay que hacer un poco de autocrítica, no tanto por esa noche, sino por otras. Cierto es que si está diluviando y la previsión es de cielo cubierto no vas a salir, pero si ves que está nublado y a pesar de las previsiones ¿No deberías estar pendiente fuera por si se da el caso? La meteorología es gran parte impredecible y tal vez te pueda dar una sorpresa desafiando a la previsión. Desde luego en la cama durmiendo, no, seguro que no hay oportunidad.
Noche sobre Eyjafjöll, Islandia, marzo 2022

Noche sobre Eyjafjöll, Islandia, marzo 2022

Por ejemplo, la noche que estuvimos en el hotel Umi tenían un servicio de alerta de aurora, te avisaban hasta las 2 de mañana. Confié en ese aviso. A eso de las 2:30 me desperté y vi un cielo estrellado a través de la ventana y salí. En el mismo parking delante del hotel, una buena explanada con muy buena visibilidad hacía el norte, sin muchos obstáculos, observé un resplandor, puse la cámara y ahí estaba, pequeña y pálida, una aurora. Estuve un buen rato esperando, y practicando la fotografía nocturna, a ver si crecía o se hacía más intensa, pero no. Finalmente nubes y nieblas me taparon las estrellas y la aurora. ¿Debería haberme ido después de cenar al sitio previsto y esperar allí sin confiar en el servicio del hotel? Seguramente.

Stokksnes, Vestrahorn, Viking Cafe

Conocimos el Viking Cafe en nuestro primer viaje a Islandia, en agosto de 2018. Paramos un tanto de casualidad y no entramos en la playa. No conocía las capacidades fotogénicas del lugar. Luego si, y era uno de los lugares que quería volver en mi vida. Alojarnos en el Viking era facilitarnos mucho la vida para poder fotografiar a cualquier hora el Vestrahorn. Y tenía pensado hacerlo al amanecer, al mediodía, al atardecer a la noche … así que prácticamente fue el primer alojamiento que reservé para el viaje.

Viking Cafe, Islandia, marzo 2022

Viking Cafe, Islandia, marzo 2022

Y ha cumplido con las expectativas. Sobre todo por la amabilidad y atención de su personal. Les mareamos mucho cuando tuvimos que rehacer en primera instancia el viaje, quitando una noche y luego cuando lo tuvimos que cancelar del todo. Por asegurar la estancia reservamos de más, y a pesar de un correo cancelandola, nos la cobraron. Les reclamamos ¡y nos devolvieron el dinero! Grandes compañías hoteleras no han tenido ese detalle, ni ningún otro. Fantástica la gente del Viking.
Faro de Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Faro de Stokksnes, Islandia, marzo 2022

El primer amanecer salió lluvioso, así que, a pesar de mis buenas intenciones, no me levanté a la hora de la puesta de sol. Una vez vestidos y desayunados, dado que seguía la lluvia, decidimos ir a Hvalnes, donde hay una reserva natural, un brazo de tierra negra entre el mar y una laguna, a ver si con suerte cuando llegáramos hubiera dejado de llover. Pero no, nada de eso todo lo contrario cuando llegamos llovía más y con viento fuerte. Aparcamos cerca del faro a ver si lo fotografiaba. Ni salir del coche. Hice la foto desde dentro del coche. También desde el coche fotografíe a una gran bandada de cisnes que navegaban en la laguna pero según paré se alejaron lo suficiente para no quedar suficientemente cerca como para apreciarse. Decidimos volver a Stokksnes a ver si mejoraba el tiempo. Y tuvimos suerte, empezó a mejorar. Cuando llegamos de vuelta estaba muy cubierto el cielo pero ya no llovía.
Vestrahorn mañana, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn mañana, Islandia, marzo 2022

Empezamos a visualizar el Vestrahorn reflejándose en el agua. Tomamos nota ya que esta era una de las fotografías que esperaba hacer y seguimos recorriendo la península. Llegamos hasta la costa, no vimos focas que supuestamente se veían.
Villa vikinga, Stokksnes, Islandia marzo 2022

Villa vikinga, Stokksnes, Islandia marzo 2022

Según pasaba el tiempo los claros ganaban a las nubes y disponíamos de momentos de sol. Por fin, sol. Andamos un poco para acercarnos a la «villa vikinga», usada para una película, pero ya desde lejos nos pareció poco interesante y lo dejamos para irnos a la playa en busca de esa foto deseada del reflejo. Por supuesto no estábamos solos en la playa. Observé que para obtener el reflejo completo había que meterse hacia el mar, de forma que las olas al retirarse cubrieran con una fina capa de agua la arena haciendo de espejo. Lo malo es que entre ola y ola tenias el tiempo justo para disparar y en algún disparo la ola me pillo… ¡Pero la conseguí!.
Vestrahorn mediodía, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn mediodía, Islandia, marzo 2022

Nos fuimos a comer un sándwich con una cerveza al Viking y a descansar un rato. Salimos de nuevo para seguir fotografiando con los colores del atardecer y de la puesta de sol. Al rato descubrí en la arena un charco de respetable tamaño donde se reflejaba la montaña. Ahí me quedé esperando a que el atardecer diera a las pocas nubes que había los colores y tonos propios del fin de día. Entonces fue cuando aparecieron «ellos»… Una furgoneta repleta de fotógrafos aficionados italianos, típico «viaje fotográfico acompañado de gurú», sí, como hubiera podido hacerlo yo, pero no de esa manera. Según me vieron, se apelotonaron en el charco sin preocuparse de si se metían en mi encuadre como fue el caso. En fin, al poco de sentirme acosado me desplace buscando otros encuadres con las dunas.
Vestrahorn atardecer, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn atardecer, Islandia, marzo 2022

Una media hora después se cansaron del sitio y se fueron esparciendo por la playa. Voví a mi charco y pude hacer la foto con tranquilidad, ¡y me gusta mucho como quedó!. Al final la montaña Vestrahorn la tengo fotografiada, con distinta luces, por la mañana, al mediodía, al atardecer, y por la noche. Esta última la cuento en la próxima historia.
Puesta de sol en Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Puesta de sol en Stokksnes, Islandia, marzo 2022


El sol se fue y no fue una gran puesta de sol. Pero al menos la hubo, la única puesta de sol de todo el viaje. No hubo colorines en las nubes, quedó muy sosa. Recogimos y nos fuimos a Höfn a cenar, esta vez yo tomé sándwich de cigalas. Los muy cucos del restaurante ponían en la carta lobster, langosta, pero eran cigalas. Y tambien estaban los fotógrafos italianos. Da igual. Había sido un buen día, lo habíamos disfrutado mucho. ¿Qué nos depararía la noche? ¿Sería la guinda a un gran día?

Islandia 2022, primera parte

La primera vista de la isla cuando el avión traspaso la densa capa de nubes fue la nieve cubriéndolo todo. Blanca la tierra, gris el cielo. Eso sí, las carreteras, negras, limpias de nieve. Un autentico paisaje en blanco y negro y sus tonos de gris. La nieve la teníamos asumida, vamos preparados, incluso crampones llevamos en la maleta. Hasta que no pisé tierra no di por hecho que estaba en Islandia. Eran los efectos del viaje fallido, tocar para creer. Una de los asuntos que había lamentado al atrasar el viaje era que pasaba de luna nueva a luna llena, lo que me iba a perjudicar en las fotos nocturnas. Jaja, por qué cosas nos preocupamos: En los días y noches que estuvimos no vimos la luna. Ni casi el sol. El fotógrafo propone y el clima dispone. Cielos nublados a todas horas, en el mejor de los casos porque lo habitual ha sido la lluvia. Y si hay algo peor que la lluvia para la fotografía, es la lluvia con viento.

"Clima", Islandia, 2022

«Clima», Islandia, 2022

Una vez en tierra, recogemos el coche. Un Jimny que nos parecía suficiente para una pareja pero que a la larga nos ha resultado incomodo para el trajín del viajero fotográfo sufriendo las inclemencias del temporal. Un coche con 4 puertas nos hubiera sido más cómodo. Las carreteras en perfecto estado a pesar de la cantidad de nieve existente así que en el tiempo previsto, un poco más de 2 horas, llegamos al primer destino, el Hotel Skogafoss en Skogar, al lado de la cascada.

Skogafoss, Islandia, marzo 2022

Skogafoss, Islandia, marzo 2022

Se suponía que llegábamos con la puesta de sol, pero este no hizo amago de presencia. Fuimos a ver la cascada, realmente al lado del hotel. Había algún turista despistado, como nosotros con su equipo fotográfico. Caía agua nieve y unida al fuerte salpicado de la cascada, tiene una gran altura de caída, te hacía imposible acercarte a fotografiarla sin empapar la lente y las gotas en la lente te echan las perder las fotos, salen con manchurrones. Un coñazo lo de limpiar la lente con el trapito, pues eso iba a ser una constante todo el viaje. Para más males, iba con el 14 mmm que te obliga a estar muy cerca del objeto a fotografiar si no quieres sacar mucho primer plano sin interés.

Skogafoss b&n, islandia,  marzo  2022

Skogafoss b&n, islandia, marzo 2022

En este viaje también llevaba el 24-70 y el 70-300 (del cual tengo una anécdota para más adelante) pero se habían quedado en el hotel. Hubieran sido más adecuados para sacar la cascada desde más lejos y no sufrir el salpicado de gotas. Y había muy poca luz y por cierto nunca había visto una dominante de color tan azul, disparando a 5600K. Todo excusas para no decir que no supe sacar la cascada en condiciones 😀 🙁 . Antes de irnos a dormir miré el cielo por si acaso pudiéramos tener auroras, pero permanecía muy nublado. Había sido un día muy cansado desde el despertar en Manchester (:O), así que sin condiciones ni fuerzas, las auroras tendrían que esperar.
Carretera Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Carretera Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

En la mañana, al poco de salir, comienza la lluvia. A lo bestia y con fuerte viento. La visibilidad malisima, el horizonte a 30 metros. Decidimos hacer una parada en Dyrhólaey para estirar las piernas, ¡volábamos en el acantilado¡ con dificultad abrías y cerrabas las puertas del coche. A la altura del cañón Fjaðrárgljúfur, uno de los puntos que íbamos a ver en el día, caía un diluvio con un viento respetable.

Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Dyrhólaey, Islandia, marzo 2022

Iba a ser imposible andar y ver algo con comodidad, y de fotos nada. Así que pasamos del cañón y lo dejamos a ver si a la vuelta teníamos mejores condiciones. El siguiente lugar de paro era Hof para visitar la pequeña iglesia de tejado de hierba con cementerio. Tuvimos suerte, fue parar el coche y dejar de llover. Pudimos darle una vuelta y fotografiarla.
Hofskirkja, Islandia, marzo 2022

Hofskirkja, Islandia, marzo 2022


Paramos a comer, sopa de cigalas y un sándwich. Las cigalas iban a ser un alimento principal en este viaje, en sopa, ensaladas, cocidas, en bocadillo … Al pasar por Jökulsárlón paramos, claro. ¡Qué desilusión! No había casi ningún hielo flotando en el lago. Había más turistas que hielos.
Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Al menos en ese momento no llovía, aunque el cielo seguía gris plomo. Sin luz ni hielos ninguna foto era atractiva. Observamos que la corriente de agua fluía con fuerza desde el mar hacia el lago, eso nos hizo pensar que cuando hay pleamar los hielos son desplazados hacia el fondo del lago y por eso no los veíamos.
Turistas en Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Turistas en Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Al atardecer llegamos a Stokksnes, al Viking Cafe, nuestro alojamiento para los dos siguientes noches. Tuvimos tiempo, antes de cenar en Hofn, cigalas, de pisar la maravillosa playa negra de dunas con sus vistas: El Vestrahorn apareciendo entre la neblina.

Vestrahorn, Islandia, marzo 2022

Vestrahorn, Islandia, marzo 2022

Nos acercamos a la costa donde el mar batía con fuerza las rocas. ¿Tendremos mejor tiempo mañana?
Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Esa noche, antes de acostarme, salí a dar una vuelta con la esperanza de tener un cielo algo despejado, pero no hubo suerte. Las estrellas brillaban por su ausencia.

El esperpéntico viaje

Skogar, Islandia, marzo 2022

Skogar, Islandia, marzo 2022

Jueves 24 de febrero 7:30 am. Me siento delante del ordenador a trabajar y lo primero que veo con satisfacción es el resultado negativo del test PCR que nos habíamos hecho el día anterior. Es uno de los requerimientos que te piden para entrar en Islandia, vacuna COVID19 completa y test PCR.
Playa negra sin fin, Islandia, marzo 2022

Playa negra sin fin, Islandia, marzo 2022

Lo siguiente que leo: Invasión de Ucrania por parte del ejercito de Rusia. ¡Me cago en la leche! justo ahora que me voy de viaje.
Iglesia de Hof, Islandia, marxo 2022

Iglesia de Hof, Islandia, marxo 2022

Habíamos preparado un viaje fotográfico, esta vez si, por el sur de Islandia, coincidiendo con la semana de luna nueva para tener cielos oscuros, del 25 de febrero al 5 de marzo, con el objetivo de fotografiar auroras boreales, con dos escenarios principales: Stokksnes con su montaña Vestrahorn, y el lago Jukalsarlon, y un fin de viaje relajante en el Blue Lagoon. Por el camino muchos puntos de interés que no vimos en nuestra anterior visita a Islandia. Muy ilusionante! Y trabajado doblemente: Al poco de cerrar todos los hoteles, la tarjeta con la que habíamos hecho las reservas se deterioró y tuvimos que rehacer las reservas con una nueva.
Faro de Hvalnes, Islandia marzo 2022

Faro de Hvalnes, Islandia marzo 2022

El día pasa con normalidad, trabajando, con el gusanillo del inminente viaje, y también con la inquietud de la consecuencias de la guerra. Lo tenemos todo preparado… Hasta:
Jueves 24 de febrero 19:26, llega un correo electrónico con el asunto Notificación de cambio de hora J8DG3L, y contenido Estimado Cliente, Sentimos comunicarle que, debido a motivos meteorológicos, su vuelo ha sido reprogramado para operar lo más rápidamente posible. Y el vuelo se pasa al sábado 26 .. Mazazo.
Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Stokksnes, Islandia, marzo 2022

Aceptamos perder un día. Un tanto desconcertados, y con bloqueo mental por mi parte, mantenemos volar el viernes a BCN, cogemos hotel en Barcelona (error), cancelamos una noche donde íbamos a estar dos, movemos la fecha del primer hotel, el coche te lo guardan 24 horas … estrés.
Austurland, Islandia, marzo 2022

Austurland, Islandia, marzo 2022


Viernes 25 de febrero. Salimos a las 5:30 para coger un vuelo a Barcelona a las 7. Lo primero es buscar las oficinas de Vueling para reclamar. En las oficinas nos indican que vayamos al mostrador de facturación donde nos darán más información. Tras esperar una largo cola de afectados, nos ofrecen hotel para comer y las correspondientes comida y cena. Lo tomamos. Intentamos cancelar sin éxito el hotel que precipitadamente habíamos reservado para esa noche, NH pasa a la lista negra, no nos dío ninguna opción. Para seguir con los aciertos de la compañía Vueling nos indican que nos llevan al hotel situado a unos cuantos kilómetros del aeropuerto y que vayamos a una planta determinada del parking del aeropuerto. En esa planta no hay ni una sola furgoneta ni nadie de las personas que estaban por delante nuestra. Desconcierto.
Cisne cantor, Islandia, marzo 2022

Cisne cantor, Islandia, marzo 2022

Recuerdo haber visto una indicación de shuttle a hoteles en otra planta y vamos allí. Justo, ahí estaban dos furgoneta con unos conductores sorprendidos de que no apareciera nadie. Les cuento las malas indicaciones que nos han dado y se van a rescatar al resto de personas perdidas por el parking del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
Playa de los diamantes, Islandia, marzo 2022

Playa de los diamantes, Islandia, marzo 2022


Por fin llegamos al hotel en un polígono comercial de Sant Boi de Llobregat. Nos dan la habitación, ya es la hora de comer. La comida que nos dan consiste en un bufé de insulsas ensaladas con dos posibles segundos platos, nada agraciados, de carne o pescado. Decidimos dar un paseo por Barcelona para llenar el tiempo, realmente, perdido. De vuelta al hotel, la cena, consistente en un bufé de insulsas ensaladas con dos posibles segundos platos, nada agraciados, de carne o pescado.
"Apestoso", Islandia, marzo 2022

«Apestoso», Islandia, marzo 2022


Sábado 26 de febrero de 2022 8:10 Estamos en la recepción del hotel listos para que nos lleven al aeropuerto. Tal como nos pidieron, hemos llegado antes de las 8:30 hora de salida del autobús. En total unas 30 personas afectadas por la cancelación. A las 8:45, todos nerviosos, no ha aparecido el autobús. Reclamamos al hotel y por fin tras varias llamadas se localiza el problema, el autobús está esperando en la parte trasera del hotel. Joder que hábiles, sobre todo los del hotel, que ya deberían saber que los autobuses no pueden parar en el frente porque no caben. Lo razonable es que nos hubiéramos movido nosotros pero el autobús ya lo ha hecho, tarda en dar la vuelta y como era de esperar, no cabe, no puede pasar y tenemos que ir con las maletas a cuestas hasta donde se ha varado el bus. Con varias maniobras de adelante atrás, la conductora consigue salir por fin del polígono y llegar al aeropuerto… más allá de las 9:30. Teniendo en cuenta que el vuelo sale a las 11 y hay que facturar maletas y pasar controles de seguridad vamos con el tiempo muy justo. Qué padecimiento.
Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

Jökulsárlón, Islandia, marzo 2022

A la carrera por el aeropuerto, hacemos autocheking de las maletas en las máquinas y pasamos control. Uff, a esperar puerta de embarque. Tardan, pero aparece en las pantallas. No recuerdo bien cuál era pero si que era la última del pasillo de puertas, la más alejada de la zona civilizada de tiendas y restaurantes. En el camino Navburis nota poca gente, en cambio «yo veo mochileros», pero al llegar a la puerta de embarque se nota una ambiente desangelado muy poco parecido a lo que es un embarque de una avión próximo a despegar… Se ha cancelado el vuelo de nuevo, nos comenta una señora que vimos en alguna de las colas el día anterior. Miro el móvil, y justo, hay un correo Notificación de cambio de hora J8DG3L, y contenido Estimado Cliente, Sentimos comunicarle que, debido a motivos meteorológicos, su vuelo ha sido reprogramado para operar lo más rápidamente posible.
Fjaðrárgljúfur, Islandia, marzo 2022

Fjaðrárgljúfur, Islandia, marzo 2022


El vuelo lo pasan al domingo. Pero ya no. No. No perdemos otro día en Sant Boi de Llobregat, no estoy dispuesto a otro día triste. Y además ¿qué garantías de que al día siguiente no volverán a cancelarlo? El viaje no tenía sentido así. Solicito devolución del dinero. En esos momentos no damos lugar a sentimientos y nos ponemos prácticos: Hay que recuperar las maletas y deshacer con el menor trastorno económico posible el viaje. Recuperar las maletas, je, a pesar de Vueling. Se vuelven a lucir con las indicaciones. Desde la puerta de embarque nos mandan a la facturación. En la facturación que tenemos que pasar por el control de seguridad a llegadas para ir a una cinta a recogerlas. En el control de seguridad no nos dejan pasar, claro. Una funcionaría del aeropuerto nos indica que vayamos por la puerta de salida que nos dejarán pasar como así fue.
Solheimasandur, Islandia, marzo 2022

Solheimasandur, Islandia, marzo 2022

Con las maletas en nuestras manos, nos sentamos ahí mismo en la sala de recogidas y vamos contactando con los hoteles. El coche se pierde, cometimos un error, aunque no queríamos acabamos dando a la opción de «pagar ahora» cuando lo reservamos. Lo hicimos a través de un comercializador y me parece que tenía algo trucado en el proceso pues nunca optamos por esa opción. De los hoteles conseguimos cancelarlos todos, algunos como el Hotel Skogafoss y el Café Viking con la devolución cancelación ya vencida se portaron muy bien devolviendo o no cobrando la habitación. Los más caros sin embargo nos ofrecieron una cambio de fechas… pues habrá que pensar cuándo.
Noche sobre Eyjafjöll, Islandia, marzo 2022

Noche sobre Eyjafjöll, Islandia, marzo 2022


Una vez hechas las gestiones no pintamos nada en BCN, toca encontrar modo de volver a Madrid. En Iberia encontramos un vuelo a las 13:30 y son las 12, así que con premura compramos billetes quemando mis últimos avios y salimos, para nuevamente facturar maletas. Y mira que suerte, la cola se bloquea por una chica que quiere viajar sin algún documento de COVID19 que le piden y por otra persona que no ha pagado las maletas y quiere facturar sin pah. Lo de viajar se ha convertido en un gran coñazo con la seguridad y las epidemias. Nuevamente con los nervios puestos en tensión para no llegar tarde al embarque.
Sólheimajökull, Islandia, marzo 2022

Sólheimajökull, Islandia, marzo 2022


Una vez en casa si que me entra la depresión. Con la ilusión que tenía… Me quedo mentalmente apagado. Ya que hay que acordar con los hoteles una nueva fecha decidimos no posponer mucho el siguiente intento de viaje. Con el calendario en la mano vimos que lo más factible era salir el 18 de marzo. Tal cual lo teníamos programado, lo rehicimos, trasladando las fechas. Solo cambiamos la reserva del coche, y los vuelos. Salvo por circunstancias inevitables, no volveremos a utilizar los servicios de Vueling.
Lava Blue Lagoon, Islandia, marzo 2022

Lava Blue Lagoon, Islandia, marzo 2022


Como puede verse por las fotos, el segundo viaje sí lo pudimos hacer. Si no, creo que sería incapaz de escribir esto. En los días que discurrieron entre los dos viajes, el del esperpento y el bueno, por miedo a un segundo fracaso, forcé la mente para no pensar en ello, ni que no me fui ni que me iba a ir. No miré las previsiones meteorológicas, ni el estado de la carreteras. No revisé el equipo, no practique fotos en la oscuridad… Nada, el día a día. Tenía algunas cosas que había decidido dejar «para la vuelta de Islandia». En las tres semanas del 25 de febrero al 18 de marzo deje mi vida parada.
Fagradalsfjall, Islandia, marzo 2022

Fagradalsfjall, Islandia, marzo 2022