Archivo de la categoría: Naturaleza

Fauna, flora, macros …

Dilema

Lo que hace un dilema es poner a un individuo en una situación de duda, debatiéndose entre dos alternativas.

Aigüestortes, abril 2019

Aigüestortes, abril 2019


Tengo dos sistemas fotográficos, el de Nikon, basado en una cámara de formato completo (FF) cuyo uso principal es de estudio, retratos y bodegones, y por la especificidad de los objetivos, macro, paisajes y nocturnas. Y el de Fujifilm basado en cámara con sensor APS-C y sin espejo que compré para viajes, gentes y foto callejera por su menor tamaño y peso. Las cámaras FF sean reflex o sin espejo al tener un sensor más grande obliga a objetivos más grandes y pesados pero a cambio da mucho más margen creativo al tener unas profundidades de campo más reducidas.
Saint Andrews, septiembre 2019

Saint Andrews, septiembre 2019

Recientemente Nikon ha sacado, tarde, una sin espejo APS-C pero no parece que vaya a tener en esa línea lentes profesionales como tiene Fuji.

El problema viene cuando se cruzan dos motivos a fotografiar como viaje y paisajes donde hay ventajas/desventajas en un sistema y en el otro. ¿Cuál escojo? O cuando se trata de cubrir un motivo del que no dispongo equipo apropiado en ninguno de los dos sistemas como son los animales. ¿En dónde invierto?

Luna, Alto Tajo, octubre 2019

Luna, Alto Tajo, octubre 2019


En mis últimos viajes desde 2015 (salvo en Jordania por avería) he llevado el sistema Fuji, X-T1 con 18-135, 930 gramos al cuello. Para Escocia, y también en Pirineos, preferí llevar Nikon a pesar de que el objetivo es corto en el tele, 24-70, y a pesar del peso, que cámara y objetivo son 1.880 gramos. Todo por tener el gran angular del 24. Lo malo es que en el último viaje me resentí de la espalda por una caída… ¿tal vez el peso del equipo va a tener peso en la decisión de qué equipo llevar?
Buitre, octubre 2019

Buitre, octubre 2019

Y para fauna, en previsión de un viaje safari, o para aves en L’Albufera, necesito un tele largo. Nikon tiene el 200-500 no muy caro para ser Nikon, 1.520 €, pero pesa 2.300 gr. … uff, no lo veo para desplazamientos largos. Fuji tiene el 100-400 (eq. 150-600) más comedido en peso, es APS-C, 1.375 gr. pero más caro 1.800 €. Nunca hay un claro ganador. Así que dilema para futuro próximo: ¿potencio y mantengo Fuji para viajes? ¿Espero a ver como evoluciona Nikon en el campo de las sin espejo APS-C?

Bosque, julio 2019

Bosque, julio 2019

De momento y considerando que el peso es un argumento de peso, si quiero ir lo más ligero posible, la alternativa es potenciar Fuji, adquiriendo el 100-400 para animalitos y claro, la X-T1 no está en buenas condiciones, habría que ir a por una X-T3. Y ya puestos un 16 (eq.24) 1.4, angular y luminoso para paisajes y nocturnas y así viajar siempre con el sistema más liviano. Claro que el «peso en dineros» a día de hoy sería 1.800 + 1.490 + 950 = mucha pasta … así que como no hay prisa, a verlas venir.

Clase de pintura, San Petersburgo, julio 2019

Clase de pintura, San Petersburgo, julio 2019

Escocia 2019 (VII) Alojamientos

En este viaje a Escocia nos hemos alojado en cuatro hoteles y tres ‘Bed and Breakfast‘ (B&B). Ganan los B&B por goleada. El primer hotel fue un Ibis cerca del aeropuerto, buena idea, pero que tenía un parking pequeño y para cuando llegamos ya no había sitio. Tuvimos que aparcar en otro hotel a 30 minutos andando lo que nos obligó a coger taxi para dejar y para recoger el coche. La habitación minúscula y el desayuno regular.

Leanach Cottage, Culloden Battlefield, septiembre 2019

Leanach Cottage, Culloden Battlefield, septiembre 2019

El siguiente hotel en Pitlochry, el Hidro Hotel, lo contrario, la habitación inmensa pero vieja y destartalada. Un hotel antiguo que se ha quedado viejo. El desayuno, para mi gusto, un poco grasiento. Y la ubicación regular, un poco alejado del centro del pueblo, cuesta arriba, que fuimos capaces de perdernos al volver de una cena. En Inverness estuvimos en un B&B, Roseneath Guest House, bien situado y con habitación no generosa pero suficiente, y desayuno aceptable.
'Hilton House', Fort Augustus, septiembre 2019

‘Hilton House’, Fort Augustus, septiembre 2019

En Dornie (Eilean Donan) el alojamiento, un B&B, Donan House, al ladito del castillo, impecable habitación y desayuno estándar, el problema es que ese pueblo solo tiene un restaurante y te quedas sin cenar, pero ya hablaremos del tema manduca. Y la joya de la corona, el mejor sitio del viaje: Tigh A Raoin, en Skye, cerca de Portree. La habitación grande, bonita, limpia. El desayuno maravilloso. Fiona, la dueña, es más que atenta, ¡qué amabilidad!. El día de la partida no tuvo inconveniente en levantarse muy temprano para prepararnos el desayuno ¡Y darnos una bolsa con comida para el viaje! Si vuelvo a Skye, ese es mi sitio.
Castillo, Edimburgo, septiembre 2019

Castillo, Edimburgo, septiembre 2019

En Loch Lommond estuvimos en el hotel The Inn, en dos habitaciones, bien. Al lado de la orilla del lago, pudimos dar un paseo. Y en Edimburgo, el último hotel, el iHoliday, el más surrealista. Una casa antigua en la zona de Murray Fields, regentada por unos hindúes, que le haría falta una profunda renovación y algo de limpieza. Sin parking, pero menos mal que al ser ya fin de semana no había que pagar en la calle y había sitios.
iHoliday Hotel, Edimburgo, septiembre 2019

iHoliday Hotel, Edimburgo, septiembre 2019

En cuanto a la comida fuimos cada día buscando alternar carnes y pescados, salmón fundamentalmente en todas sus variantes. En el día las comidas eran lógicamente sobre la marcha y en la noche en los hoteles o cerca, … pero ojo, en Escocia no es tan sencillo y encontramos algunos problemas. La primera noche en Pitlochry pensábamos cenar en el hotel y no había mesa. En el pueblo nos costó encontrar sitio, un italiano ni fu ni fa. Para la noche siguiente reservamos con tiempo. El mayor problema lo encontramos en Dornie, ya contado, donde acabamos cenando sandwiches en el coche.
Oveja, Skye, septiembre 2019

Oveja, Skye, septiembre 2019

En Skye el primer día nos costó encontrar mesa para comer. Portree es pequeño y está muy lleno de turistas. Los lugareños no se complican la vida, van sobrados y no se esfuerzan. Cenamos muy bien en Sea Breezes, muy recomendable. Llevabamos reserva desde España pero como cenamos tarde, de la carta había muchas platos «finito». Lo mismo nos pasó la noche siguiente cenamos los platos que quedaban, y suerte. En Edimburgo también nos costó encontrar sitio pero al final en lo que parecía, era, un americano de hamburguesas pudimos tomar un gumbo muy decente. Así que si quieres cenar bien en Escocia, reserva y no ves muy tarde, que hay mucho turista que acaban con las existencias.

Escocia 2019 (VI) Glen Coe, Loch Lomond and The Trossachs

Entre Armadale y Mallaig, Escocia, septiembre 2019

Entre Armadale y Mallaig, Escocia, septiembre 2019

Cogimos el primer ferry de la mañana para salir de Skye así que tuvimos que madrugar un poco. Este ferry nos dejaba en Mallaig a buena hora para llegar a tiempo a Glenfinnan a ver pasar por encima de un viaducto el Jacobite Steam Train, un tren turístico que va desde Fort William a Mallaig y vuelta. Cuando empecé a preparar el viaje recopilando lugares de interés me encontré en algún lugar del ciberespacio con el viaducto de Glenfinnan y lo marqué en el mapa pensando el algo llamativo desde el punto de vista arquitectónico.
Church St Mary and St Finnan, Genfinnan, septiembre 2019

Church St Mary and St Finnan, Genfinnan, septiembre 2019

Ya finalizando la preparación del viaje una semana antes de partir, cuadrando los tiempos, fue cuando me enteré que el viaducto era famoso por el paso del tren que en la película de Harry Potter aparece como el Hogwarts Express.No he leído los libros ni visto ninguna película de Harry Potter así que para mi primera noticia sobre su existencia. Pero, vamos, que ahora parece que si no tienes una foto del trenecito no has estado en Escocia. Así que allí fuimos, con unos cuantos más, asiáticos y americanos mayoritariamente a verlo pasar.
The Jacobite, Glenfinnan, septiembre 2019

The Jacobite, Glenfinnan, septiembre 2019

El tren al llegar al viaducto se para para que las personas que viajan en él puedan hacer fotos del bonito entorno aprovechando el punto de vista elevado. Y además hacen la foto a la gente como nosotros que hacen la foto al tren :D. El tren, cuando arranca, hace sonar el silbato y saca humo por la chimenea. Toda una puesta en escena. De valle a valle, de Glenfinnan a Glencoe. Glencoe (o Glen Coe) es un valle estrecho entre montañas con orientación este-oeste, un paisaje «muy escoces». Nosotros veníamos del oeste y lo primero que te encuentras es el centro de visitantes donde aprovechamos para hacer una comida campera y enterarnos del entorno. A lo largo del valle va una carretera, con bastante tráfico, no solo de turistas sino también de nativos que estábamos a viernes por la tarde, con aparcamientos para poder coger pistas para andar.
Glencoe, septiembre 2019

Glencoe, septiembre 2019

En el sentido que íbamos primero paramos en los aparcamientos del lado norte y al llegar al final del valle dimos la vuelta para ir parando en los del lado sur. Justo donde dimos la vuelta vimos un ciervo que pensábamos disecado pues parecía que no se movía. Pero si, estaba vivo y debía estar acostumbrado a las personas pues pude acercarme mucho y no se fue corriendo Glencoe es otro sitio para andar, nosotros nos conformamos con paseos cortos y fotos.
Ciervo, Glencoe, septiembre 2019

Ciervo, Glencoe, septiembre 2019

El último sitio del día fue Loch Lommond, en el Parque Nacional de los Trossachs, un lugar de bosques preciosos y lagos. El hotel lo teníamos prácticamente al borde del lago así que nos dimos un paseo mientras caía la tarde.
Loch Lommond, Escocia, septiembre 2019

Loch Lommond, Escocia, septiembre 2019

Nos levantamos al día siguiente, sábado y último del viaje, con un cielo nublado que no tardó en darnos la lluvia que tendríamos todo el día.
Loch Chon, Escocia, septiembre 2019

Loch Chon, Escocia, septiembre 2019

Nos adentramos en los Trossachs siguiendo la carretera que pasa por los lagos Ard y Chon en busca del reflejo perfecto, cosa complicada si te está lloviendo y las gotas de agua te rompen el espejo. Los impresionantes bosques con variedad de árboles y vegetación es la cosa que más me ha gustado de Escocia. De ahí al corazón de los Trossachs, el lago Katrine. Llegamos hasta el embarcadero del lago, de ahí salen unos barquitos de vapor que recorren el lago y que hubiera sido bonito de hacer si no fuera por la fuerte lluvia.
Doune, Escocia, septiembre 2019

Doune, Escocia, septiembre 2019

Era un día gris, gris. Seguimos el camino ya orientados hacía Edimburgo para ver el Priorato de Inchmahome una abadía en ruinas en una isla en un lago. Pues tampoco pudimos verla, habían cancelado las visitas, se llega en barca, por el temporal. Pues ya solo nos quedaba el Castillo de Doune, Invernalia en Juego de Tronos, así que llegamos un poco antes de lo previsto a Edimburgo lo que permitió una imprevista visita-paseo a la ciudad, que bien se lo merece.
Victoria Street, Edimburgo, septiembre 2019

Victoria Street, Edimburgo, septiembre 2019

Al día siguiente con dos horas de retraso volvimos a Madrid. A Escocia se puede volver, hay mucho sitio todavía por ver: La costa de Aberdeen, la isla de Mull, las North Highlands por encina de Inverness … a parte de ver mejor Skye, The Trossachs o la parte oeste de las Cainrgorms. Mucho que ver.

Escocia 2019 (IV) Cairngorms, Speyside, Loch Ness, Elian Donan

Cairngorms, septiembre 2019

Cairngorms, septiembre 2019

La lluvia nos apareció en nuestro tercer despertar en Escocia. Aunque nos acompañó todo el día hasta llegar al atardecer a Inverness, no nos creo grandes complicaciones ni nos perturbo, en exceso en nuestras visitas. Desde Pilotchry fuimos a Balmoral con idea de asomarnos al palacio pero resulta que estaba la reina de Inglaterra … y no cabíamos todos, así que seguimos camino.  Atravesamos por el este el parque nacional de las Cairngorms. En las zonas bajas de las Highlands predomina el bosque pero en cuando subes altura, la tundra, «munro», es el paisaje predominante, muy característico con los colores verdes y rojos de la la tierra y los rosas y malvas del brezo.

Cairngorms, septiembre 2019

Cairngorms, septiembre 2019

Dejamos el parque de las Cairngorms  por el Speyside, región donde hay la mayor concentración de destilerías de whisky de malta del mundo. Como buenos turistas decidimos visitar una de ellas y elegimos Glenfiddich, que había leído que era la más antigua … de las que quedan en manos de una familia. Por que hay varias destilerías que se apuntan a ser la más antigua de algo. En cualquier caso está bien la visita (aunque no dejan hacer fotos en determinados lugares) lo tienen muy montado. Además tiene un restaurante muy bien puesto donde pudimos comer oportunamente por la hora. Después visita con cata pero en cuanto al whisky sigo prefiriendo el Talisker de la Isla de Skye.

Destileria Glenfiddich, septiembre 2019

Destilería Glenfiddich, septiembre 2019

El siguiente lugar que visitamos fue la catedral de Elgin. Catedral también derruida a la que llegamos apunto de cerrar. En este caso el destrozo fue por que el señor feudal que campaba por la zona tomó represalias porque no le pagaban lo suficiente. Esta historia ocurre, si no mal recuerdo, en el libro Los pilares de la tierra de Ken Follet. Sin embargo no he encontrado referencias de que sea lo que le inspiró. Las ruinas de la catedral tienen rincones muy evocadores. Me gustó más que la de Saint Andrews y además estábamos casi solos, una sensación tremenda de calma para disfrutar.

Catedral de Elgin, septiembre 2019

Catedral de Elgin, septiembre 2019

Camino de Inverness, nuestro lugar de descanso del día, pasábamos por el campo de batalla de Culloden, no era de especial interés para nosotros pero ya que pasábamos nos paramos. Y fue acertada parada pues pudimos ver las vacas autóctonas, la vaca de las tierras altas. Fue la única ocasión en el viaje en las que pudimos verlas.

Vaca con flequillo, Culloden, septiembre 2019

Vaca con flequillo, Culloden, septiembre 2019

A Inverness punto final del día llegamos con el sol caído, así que la hicimos en visita nocturna. Me parecío acogedora y me gustó el paseo a lo largo de rio Ness.

Inverness, septiembre 2019

Inverness, septiembre 2019

El día siguiente salio soleado, estupendamente, porque el plan era recorrer de norte a sur el Lago Ness. Esta vez sí pudimos subir a un barco que hacía el trayecto desde el embarcadero de Clansman a Urquhart con posibilidad de entrar en el castillo, cosa que no hicimos, pues solo queda la torre. La vista del castillo (torre) desde el lago es lo que merece la pena.

Urquhart, septiembre 2019

Urquhart, septiembre 2019

Seguimos lago abajo hasta Fort Agustus donde tuvimos oportunidad de ver funcionando el canal de Caledonia con su sistema de esclusas que permite la navegación entre el Océano Atlántico y el Mar del norte, uniendo varios lagos entre ellos el Ness. Comimos a orillas del inmenso lago. Desde Fort Augustus partimos hacía Dornie donde teníamos alojamiento al lado del Castillo de Eilean Donan.

Canal de Caledonia, septiembre 2019

Canal de Caledonia, septiembre 2019

Por el camino pinchamos pero por suerte no fue un gran inconveniente. Según avanzaba el día y nos acercábamos a Dornie el tiempo empeoraba. Cuando llegamos a nuestro alojamiento teníamos un temporal de lluvia y viento encima. A pesar de ello nos acercamos al castillo y protegidos como pudimos hice alguna foto. De puesta de sol, nada.

Dornie, septiembre 2019

Dornie, septiembre 2019

Dornie es un pueblo pequeño y con un solo sitio para comer, así que decidimos ir a reservar mesa y nos encontramos con que estaban llenos así que cogimos el coche en medio del temporal para buscar un sitio, y … de Dornie a Kyle of Lochalsh, a punto de pasar a la isla de Skye, no encontramos sitio, con lo que tuvimos que comprar comida en un supermercado SPAR, y suerte que lo había, y cenar en el coche en el aparcamiento de Eilean Donan. Nos coincidió con la hora azul, en la que iluminan el castillo.

Castillo de Eilean Donan, septiembre de 2019

Castillo de Eilean Donan, septiembre de 2019

Después de cenar apetitoso sandwich, con mucha moral y ganas planté el trípode debajo de un árbol para proteger la cámara de la lluvia y sujetando a mano el trípode para que no lo tumbara el viento, hice alguna foto. Un buen ejercicio de voluntad que no me parece del todo bien recompensado por el regular resultado. Con el viento no tuve la tranquilidad necesaria para hacer varias tomas con distintas exposiciones, y así ir afinando la captura. Pero es lo que hay, al menos estuvimos.