Semana 4 de confinamiento

Estamos en Semana Santa y para no sufrir mucho, el tiempo nos ha dejado, en Madrid, días de lluvia. Tiempo de primavera, revuelto pero no muy frio. Clásico en una Semana Santa.
Seguimos bien, adaptados a la situación.

Finesterre, marzo 2018

Finesterre, marzo 2018

Por ahí fuera parece que la situación mejora a pesar de que se dan cifras que están basadas en mediciones de poca precisión. A mi me parece que una medida que seria bastante fiable es el número de ingresos en hospital y también lo es, el número de altas hospitalarias. Seguro que el sistema sanitario tiene unos registro en condiciones y esto se estará midiendo (y alguien lo conocerá, pero no lo he visto publicado). Si restamos los dos, ingresos menos altas, nos da un parámetro valido para medir como va evolucionando la epidemia.
#desdemiventana, abril 2020

#desdemiventana, abril 2020

Si el número es creciente, las medidas adoptadas son insuficientes, o todavía insuficientes, y hay que mantenerlas o reforzarlas. Y al revés, si el número es decreciente vamos por el buen camino y las medidas son eficaces. ¡Y si llega a cero o negativo, genial! A mi me valdría este número, y dejaríamos fuera casos difíciles de medir como los asintomáticos, diagnosticados por teléfono sin prueba,… que inflan el número de contagios que es lo que los medios dan, números absolutos. También dan como parámetro de medición los fallecidos y ahí tampoco hay un criterio claro de clasificación y contabilización.
EPI Garmayen, abril 2020

EPI Garmayen, abril 2020

A otra cosa más alegre, por favor. También esta semana hemos celebrado el cumpleaños de Garnavmi con su fiesta por videoconferencia. Hemos hecho una invitación electrónica y para ello una serie de fotos con flash, paraguas y reflector. Voy cogiendo el truco a la exposición, cada vez me cuesta menos poner una suficientemente correcta. De paso que estábamos con el montaje lumínico hicimos unas fotos con nuestros equipos de protección individual (EPI) domésticos. Al no tener mascarillas ni guantes (bueno algunos guantes de látex sí, pero pocos) decidimos reemplazarlo por guantes de fregar y braga de cuello de correr. La ventaja que tienen es que no son desechables, se pueden lavar y proteger deben de proteger lo mismo que la mayoría de mascarillas y guantes desechables. También, con arte y máquina de coser, Navburis cosió unas mascarillas con tela y goma.
Garnavmi de fiesta, abril 2020

Garnavmi de fiesta, abril 2020

Por cierto que ahora hay debate sobre la utilidad o no de las mascarillas y si el gobierno recomienda su uso o no. La verdad es que a mi me parece que estamos tontos, pudiendo hacer, y que acabamos haciéndolo pero tarde, lo que ya han hecho otros países que han tenido estas epidemias más veces. Como muestra esta foto en el metro de Taipei que tomé en el 2014. El uso de mascarilla es recomendable sobre todo si tienes síntomas. Ese es el primer uso, para evitar que contagies.
EPI Navburis, abril 2020

EPI Navburis, abril 2020

Si ya la cosa está desmadrada y tienes que estar en sitios con gente también es una ayuda, no la única, para evitar el contagio. Y por supuesto si vas a atender a enfermos es imprescidible. En fin, que si no tienes un plan mejor, careces de ideas, copia a los chinos. No les va a preocupar la propiedad intelectual lo más mínimo. Ellos llevan mascarillas. El problema será si hay existencias aunque parece que el gobierno va a repartirlas en el transporte público; bien me parece.
Carretera de Utah, junio 2016

Carretera de Utah, junio 2016

El lunes volvemos al trabajo, tele, después de cuatro días de vacaciones, que pereza. Acabadas las dos semanas de paro absoluto, se vuelve a permitir la actividad laboral excepto la prohibida explícitamente por ser contraria al aislamiento social. Hay un difícil equilibrio que mantener entre salud y economía…
Entramos en el bloque de las últimas dos semanas previstas, en teoría, de confinamiento por el gobierno. Con restricciones, lógico, se supone que podremos ir saliendo a partir de que pasen. Tras dos de miedo, dos de acomodación, llegan las dos semanas de tedio.