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Siempre que voy a Segovia, y últimamente voy al menos una vez al año, lo que tiene el cochinillo, acabo haciendo una foto a los estucados de las casas buscando una simetría perfecta. Y la verdad es que siempre que se presta la ocasión hago una foto simétrica. La obsesión por el orden y la simetría es un síntoma claro del trastorno obsesivo-compulsivo que sin duda puede ser indicio de enfermedad mental.¿Soy un psicópata? Pues parece que no, pues a pesar de mi (moderada?) obsesión por fotografías simétricas no es precisamente el orden y la simetría lo que me rodea. Solo hay que echar un ojo a mis mesas de trabajo, repletas de objetos descolocados que permanecen en el tiempo. Preguntar a quien convive conmigo y lo confirmará (espero :D)
Recuperando la memoria
Hoy 13 de mayo hacen 9 años que inicie este diario. Empezó como una investigación de trabajo y al final se ha convertido en una forma de ir dejando recuerdo de mi vida y de la vida que me rodea. Aunque se llama diario es más bien semanario pues es la periodicidad más frecuente entre entradas. Suelo escribir sucesos del pasado más cercano, algunos del presente y pocos del futuro inmediato. Pero también quiero ir recogiendo sino textos al menos imágenes del pasado más lejano.
Hace poco contaba con un escáner de película, el Minolta DSIV, que murió de forma no tan súbita, tras varios intentos agónicos de escanear diapositivas. Minolta es una marca que desapareció hace años y la reparación estaba fuera de lugar. Tengo un montón de negativos y diapositivas con los recuerdos desde que tenía 16 años … La idea de no poder recuperarlos me agobiaba. Así que no quedaba otra que buscar y comprar un nuevo escáner. Después de mirar y valorar, como siempre buscando equilibrio entre precio y lo que necesito, opté por el Reflecta Proescan 10T. El programa de escaneado que lo acompaña, Ciberview, es muy básico y de regular rendimiento, el escáner gana mucho con otro programa, lo que te supone gastarte algo más pero merece la pena, o mejor dicho, es imprescindible. En mi caso he adquirido el Vuescan, con una política de licencias mucho mejor que otros software del estilo. La combinación del Proscan 10T + Vuescan es mejor que lo que tenía con el Minolta. Al menos con diapositivas que es lo que he estado probando.
El flujo de trabajo que sigo es visualizar las diapos con un visor y seleccionar aquellas que me merecen la pena escanear dado el tiempo que se tarda en el proceso de digitalización. Estoy escaneando a 2500 dpi y generando TIFs de 48bits RGB que suelen dar lugar a ficheros de algo más 40Mb y xXx pixeles. Podría escanear a 5000 dpi pero no merece la pena el incremento de calidad frente al tiempo y espacio que gastas en obtenerlo. No toco casi nunca ningún control de exposición, curvas o color y lo dejo para el PS.
La mayoría de las fotografías no son buenas si comparamos con lo que hago ahora. Hay que tener en cuenta los «inconvenientes» de la fotografía química, empezando por la incapacidad de ver el resultado de inmediato para corregir la captura. Y los condicionantes que te imponía el soporte, la película, como el balance de blancos fijo. El famoso dilema de película para luz de día o tungsteno. Casi todas las fotos tienen un desequilibrio de colores bien pronunciado con fuertes dominantes de difícil eliminación si no tienes una zona neutra gris en la que basarte.
Al final las diapositivas que voy seleccionando para digitalizar rara vez es por criterio de calidad, es por momentos y situaciones que quieres mantener, que quieres que permanezcan. Más de una vez me estoy sorprendiendo al ver que ciertas situaciones habían quedado muy enterradas en el olvido. Y las personas … los cambios físicos, algunas no están … No dejas de tener una buena dosis de emociones recuperando la memoria.
Hace poco contaba con un escáner de película, el Minolta DSIV, que murió de forma no tan súbita, tras varios intentos agónicos de escanear diapositivas. Minolta es una marca que desapareció hace años y la reparación estaba fuera de lugar. Tengo un montón de negativos y diapositivas con los recuerdos desde que tenía 16 años … La idea de no poder recuperarlos me agobiaba. Así que no quedaba otra que buscar y comprar un nuevo escáner. Después de mirar y valorar, como siempre buscando equilibrio entre precio y lo que necesito, opté por el Reflecta Proescan 10T. El programa de escaneado que lo acompaña, Ciberview, es muy básico y de regular rendimiento, el escáner gana mucho con otro programa, lo que te supone gastarte algo más pero merece la pena, o mejor dicho, es imprescindible. En mi caso he adquirido el Vuescan, con una política de licencias mucho mejor que otros software del estilo. La combinación del Proscan 10T + Vuescan es mejor que lo que tenía con el Minolta. Al menos con diapositivas que es lo que he estado probando.
El flujo de trabajo que sigo es visualizar las diapos con un visor y seleccionar aquellas que me merecen la pena escanear dado el tiempo que se tarda en el proceso de digitalización. Estoy escaneando a 2500 dpi y generando TIFs de 48bits RGB que suelen dar lugar a ficheros de algo más 40Mb y xXx pixeles. Podría escanear a 5000 dpi pero no merece la pena el incremento de calidad frente al tiempo y espacio que gastas en obtenerlo. No toco casi nunca ningún control de exposición, curvas o color y lo dejo para el PS.
La mayoría de las fotografías no son buenas si comparamos con lo que hago ahora. Hay que tener en cuenta los «inconvenientes» de la fotografía química, empezando por la incapacidad de ver el resultado de inmediato para corregir la captura. Y los condicionantes que te imponía el soporte, la película, como el balance de blancos fijo. El famoso dilema de película para luz de día o tungsteno. Casi todas las fotos tienen un desequilibrio de colores bien pronunciado con fuertes dominantes de difícil eliminación si no tienes una zona neutra gris en la que basarte.
Al final las diapositivas que voy seleccionando para digitalizar rara vez es por criterio de calidad, es por momentos y situaciones que quieres mantener, que quieres que permanezcan. Más de una vez me estoy sorprendiendo al ver que ciertas situaciones habían quedado muy enterradas en el olvido. Y las personas … los cambios físicos, algunas no están … No dejas de tener una buena dosis de emociones recuperando la memoria.
Adios 2015
Ya entró el invierno que dice adiós al 2015. Después de un otoño cálido y seco, parece que seguimos igual. Como el invierno no traiga nieves abundantes vamos a tener un 2016 con restricciones de agua. Pero en vez de augurios lo que toca ahora es recordar lo que fue este año al que le damos la extrema unción. Empezamos el año en sitio mágico: Abu Simbel. Y es que por viajes no podemos quejarnos: Egipto, Cabo de Gata, París, Crucero por el Mediterráneo, Nueva York y … Segovia!. Estos viajes son causa y origen de la mayor parte de las fotografías que aparecen en el diario. Al principio pensaba completar esta entrada con solo fotos de los viajes pero luego me he animado a poner un foto realizada en cada mes del año. Que no es que sean las mejores sino que me han parecido representativas del momento o de la obra.
Otra fuente de inspiración, más bien de motivación, fotográfica son los juegos-concursos a los que me apunto. Esto me fuerza periódicamente a realizar una fotografía de distintas temáticas, por lo tanto, me obliga a seguir estudiando, aprendiendo y practicando. Gracias a eso he hecho fotos en algunos meses que de lo contrario se habrían quedado en blanco como en noviembre que solo realicé las fotos nocturnas con luna.
Por ejemplo, creo que he aprendido a iluminar mejor los bodegones, en especial el cristal. También los retratos que es un genero que cada vez me gusta más y voy consiguiendo la iluminación que me gusta a pesar de lo cutre de mis recursos. Y por supuesto he aprendido a fotografiar la luna! Me queda como reto las nocturnas con cielos estrellados. Y seguir fotografiando de todo que hay mucho margen de mejora.
La Fujifilm X-T1 ha cumplido un año y ha sido la acompañante en los viajes. Ha cumplido las expectativas. Es un gusto viajar con su poco peso y cabe en una mochila mediana donde puedes llevar además ropa y otros artilugios. El cuerpo va acompañado del fujinon 18-135, como todo terreno con sus luces y sus sombras. Teniendo un resultado notable en planos cortos y medios, no termino de estar contento del todo con los planos lejanos como los paisajes. Dicen que es por lo mal que revela el PhotoShop los RAW del sensor de Fuji … será. Desde luego no es comparable con los excepcionales resultados del 24-70 de Nikon con la D200 pero claro la diferencia de peso, salud en definitiva, te hace olvidar la incongruente comparación. ¿Y qué sobre la D200? Pues ahí aguanta con el sensor plagado de manchas que debería limpiar y las gomas colgando ¿Será 2016 el año del cambio? ¿D810s o D900?
En cuanto a resto de equipo, ni he jubilado nada ni he adquirido nada nuevo. Meritorio lo del flash Metz 45CL del año 98 que sigo usando como luz principal en bodegones y retratos. Pero todavía lo es más que sigo usando como fondo y reflector la pantalla de proyección de diapositivas que me regalaron por la boda en el año 1987. No soy un consumidor compulsivo, no gasto nada. Ah! No … aprovechando descuentos y promociones me hice con un Fujinon 35 f1.4 que me hace con la X-T1 similar combinación a la que tuve con la FM2 y el 50.
Y la familia bien gracias. Todos los elementos creciendo y quemando etapas, con alegría en el caso de los jóvenes y con cierto sabor agridulce por los tiempos que no volverán en el caso de los mayores. Salud, dinero y amor.
Salud. Este año no hemos tenido cirugías en la familia, genial! El único «incidente» reseñable ha sido una molestia en la tripa, un dolor a ratos punzante, que me preocupó y me hice pruebas para llegar al ridículo diagnóstico que eran gases. Seré pedorro. Después del verano he bajado mucho el nivel de práctica deportiva. He pasado de ir tres días a la semana al gimnasio a uno escaso. Es el propósito para el año nuevo, aumentar las horas de deporte, ponerme más en forma y perder peso.
Dinero. Somos privilegiados, los cuatro de la familia tenemos trabajo con ingresos a la medida de las posibilidades y por lo tanto el año 2015 ha sido bueno. En el trabajo ha sido donde más largo se me ha hecho el año. Ha tenido mucha fases pero que se pueden agrupar emocionalmente en cuatrimestres. En el primero todo apuntaba a un cambio, no porque cambiara de empresa sino que la empresa cambiaba. Y me parecía positivo, pero se quedó en nada. Ante la vuelta a la más pura rutina en el segundo promoví cambios. Y conseguí que se produjeran. Entretenido pero inquietante. En el tercero todos esos cambios se trasladaron de la teoría a la práctica, de lo ideal a lo real, para acabar agotado y no del todo encantado. En el cuarto vuelta a pensar que necesito un cambio.
Amor. Y compañía. Siempre he pensado que la convivencia es una asignatura difícil de la vida y nosotros, si no pongo un sobresaliente es por no ser confiado, la pasamos con notable. Lo más relevante este año ha sido la emancipación de Garnaven. Es un orgullo pero ciertamente se le echa de menos.
Creo que esta es la entrada más larga que he escrito en el blog, lógica correspondencia a un año largo. No porque el tiempo no haya pasado deprisa, sino por lo denso y variado cuando lo miras hacía atrás.
Ahora, mirada al frente.
Otra fuente de inspiración, más bien de motivación, fotográfica son los juegos-concursos a los que me apunto. Esto me fuerza periódicamente a realizar una fotografía de distintas temáticas, por lo tanto, me obliga a seguir estudiando, aprendiendo y practicando. Gracias a eso he hecho fotos en algunos meses que de lo contrario se habrían quedado en blanco como en noviembre que solo realicé las fotos nocturnas con luna.
Por ejemplo, creo que he aprendido a iluminar mejor los bodegones, en especial el cristal. También los retratos que es un genero que cada vez me gusta más y voy consiguiendo la iluminación que me gusta a pesar de lo cutre de mis recursos. Y por supuesto he aprendido a fotografiar la luna! Me queda como reto las nocturnas con cielos estrellados. Y seguir fotografiando de todo que hay mucho margen de mejora.
La Fujifilm X-T1 ha cumplido un año y ha sido la acompañante en los viajes. Ha cumplido las expectativas. Es un gusto viajar con su poco peso y cabe en una mochila mediana donde puedes llevar además ropa y otros artilugios. El cuerpo va acompañado del fujinon 18-135, como todo terreno con sus luces y sus sombras. Teniendo un resultado notable en planos cortos y medios, no termino de estar contento del todo con los planos lejanos como los paisajes. Dicen que es por lo mal que revela el PhotoShop los RAW del sensor de Fuji … será. Desde luego no es comparable con los excepcionales resultados del 24-70 de Nikon con la D200 pero claro la diferencia de peso, salud en definitiva, te hace olvidar la incongruente comparación. ¿Y qué sobre la D200? Pues ahí aguanta con el sensor plagado de manchas que debería limpiar y las gomas colgando ¿Será 2016 el año del cambio? ¿D810s o D900?
En cuanto a resto de equipo, ni he jubilado nada ni he adquirido nada nuevo. Meritorio lo del flash Metz 45CL del año 98 que sigo usando como luz principal en bodegones y retratos. Pero todavía lo es más que sigo usando como fondo y reflector la pantalla de proyección de diapositivas que me regalaron por la boda en el año 1987. No soy un consumidor compulsivo, no gasto nada. Ah! No … aprovechando descuentos y promociones me hice con un Fujinon 35 f1.4 que me hace con la X-T1 similar combinación a la que tuve con la FM2 y el 50.
Y la familia bien gracias. Todos los elementos creciendo y quemando etapas, con alegría en el caso de los jóvenes y con cierto sabor agridulce por los tiempos que no volverán en el caso de los mayores. Salud, dinero y amor.
Salud. Este año no hemos tenido cirugías en la familia, genial! El único «incidente» reseñable ha sido una molestia en la tripa, un dolor a ratos punzante, que me preocupó y me hice pruebas para llegar al ridículo diagnóstico que eran gases. Seré pedorro. Después del verano he bajado mucho el nivel de práctica deportiva. He pasado de ir tres días a la semana al gimnasio a uno escaso. Es el propósito para el año nuevo, aumentar las horas de deporte, ponerme más en forma y perder peso.
Dinero. Somos privilegiados, los cuatro de la familia tenemos trabajo con ingresos a la medida de las posibilidades y por lo tanto el año 2015 ha sido bueno. En el trabajo ha sido donde más largo se me ha hecho el año. Ha tenido mucha fases pero que se pueden agrupar emocionalmente en cuatrimestres. En el primero todo apuntaba a un cambio, no porque cambiara de empresa sino que la empresa cambiaba. Y me parecía positivo, pero se quedó en nada. Ante la vuelta a la más pura rutina en el segundo promoví cambios. Y conseguí que se produjeran. Entretenido pero inquietante. En el tercero todos esos cambios se trasladaron de la teoría a la práctica, de lo ideal a lo real, para acabar agotado y no del todo encantado. En el cuarto vuelta a pensar que necesito un cambio.
Amor. Y compañía. Siempre he pensado que la convivencia es una asignatura difícil de la vida y nosotros, si no pongo un sobresaliente es por no ser confiado, la pasamos con notable. Lo más relevante este año ha sido la emancipación de Garnaven. Es un orgullo pero ciertamente se le echa de menos.
Creo que esta es la entrada más larga que he escrito en el blog, lógica correspondencia a un año largo. No porque el tiempo no haya pasado deprisa, sino por lo denso y variado cuando lo miras hacía atrás.
Ahora, mirada al frente.
De 10
A veces las cosas parecen que no van a llegar nunca, pero acaban llegando. Y a veces te das cuenta que las querías antes pero han llegado cuando tenían que llegar y el resultado es de 10.
Claro que tal vez si no estás preocupado porque lleguen y no empujas dentro de tu capacidad de influencia, se pueden quedar en el camino. Pero no es el caso, se cumple un hito, y con la alegría que eso te da, también te das cuentas que el tiempo pasa y se cierra toda una época que ya no volverá … Pero el resultado es un 10 y eso es lo que cuenta. Su 10, que ha sido su esfuerzo.
PD (20/11/2015). Ha rematado el mes de gloria ganando con su equipo un hackathon, especie de concurso tecnológico, de OpenBank. Como promotor (y padre) orgulloso que estoy!