Archivo de la categoría: Naturaleza

Fauna, flora, macros …

Rememorando el 2024

Aguiluchos laguneros, Marjal del Moro, enero 2024

Aguiluchos laguneros, Marjal del Moro, enero 2024

Llega diciembre, el fin de año.  Y como todo los años, llegadas estas fechas, recordamos lo ocurrido en los casi 365 días anteriores. Este 2024 ha tenido dos partes muy diferenciados, separadas por el verano, como si de dos cursos académicos se tratara. De enero a julio tuvimos muchos viajes, y aunque el trabajo fue intenso, no tuvimos grandes sobresaltos en la vida ordinaria. Lo recuerdo como una época agradable. Tantos viajes hicimos que llegué a Agosto con apenas una semana de vacaciones.
Helsinki, febrero 2024

Helsinki, febrero 2024

Volví a Madrid en septiembre con el contador de vacaciones a 0, sin reservas. Desde entonces hasta diciembre la vida ha estado salpicada de incidentes y casi todos sino malos, regulares: Mucho más trabajo del que a estas alturas de mi vida laboral  estoy dispuesto a hacer, problemillas de salud: encías, muelas, rodilla, esguince de tobillo y dedo en resorte que me ha obligado a operarme. Eso respecto a mi, pero también en mi entorno a personas cercanas las cosas no les  han ido muy bien. En fin, la salud con sus cosas, el trabajo con las suyas, pero mira, entramos en el último año laboral completo, si los planes siguen su curso, ya que podría ser que no lo completáramos.
Brúarárfoss, Islandia, marzo 2024

Brúarárfoss, Islandia, marzo 2024

Este año se ha cumplido un hito, que me llega en un momento bastante bueno: Mi empresa cambia de propietarios, se puede decir que es un éxito tras 24 años de trabajo, desde la casi nada hasta lo que es hoy, que alguien lo aprecie.
Sabina, El Hierro, mayo 2024

Sabina, El Hierro, mayo 2024

En cuanto a la fotografía, seguimos con altibajos creativos. Evidentemente un viaje, y en el primer semestre hicimos muchos, te da muchas oportunidades para hacer algo interesante, pero fuera de los viajes me cuesta hacer algo que me guste. Para el viaje a Islandia decidí no tener dudas con un objetivo angular y me compré, eso si, de segunda mano el 14-24 2,8 de Nikon, sin lugar a dudas un objetivo profesional de calidad. Si la foto no es buena es porque no la has hecho bien, no puedes achacar nada al objetivo. En el 2022 me llevé el Samyang 14 2.4 que sin dudas es bueno pero vi en las fotos un viñeteado verdoso que me costaba eliminar. El 14-24 de Nikon, no lo tiene y además de zoom es AF. Como digo, quitarme dudas, tener garantías de llevar lo mejor posible. Ha sido la única compra de equipo de este año.
Monte Saint-Michel , junio 2024

Monte Saint-Michel, junio 2024

Para esta entrada,he puesto fotografías que considero de las mejores del 2024, podría haber alguna otra, pero estas son mis elegidas. Como consecuencia de la mayor actividad en el primer semestre casi todas son de ese periodo.

Cabañeros, octubre 2024

Después de verano un visita a Cabañeros y asistir a una convocatoria para fotografiar la luna llena, es lo único digno de mención.
Superluna, Madrid, octubre 2024

Superluna, Madrid, octubre 2024

Y si hay que elegir una fotografía del año, me quedo con la de El Viajero del Sol, por el resultado, por el significado de la obra, y sobre todo por el recuerdo de lo vivido en otro viaje esplendido a Islandia.
Viajero del Sol, marzo 2024

Viajero del Sol, marzo 2024

Últimas fotos del otoño

'El frio nos rodea', Molina de Aragón, diciembre 2024

‘El frio nos rodea’, Molina de Aragón, diciembre 2024

Teniendo en cuenta que el 9 de diciembre entró aire frío y bajaron las temperaturas hasta hacerlas invernales, las fotos de los dos fines de semana anteriores se pueden considerar las últimas del otoño.
Hoz del rio Gallo, diciembre 2024

Hoz del rio Gallo, diciembre 2024

No son grandes fotos y solo valen para el recuerdo: Paseo por la Hoz del Rio Gallo, visita a la Fundación Todolí, caminata por la falda del Mondúver y asomarse a la playa de El Saler arrasada de cañas y restos de la DANA más de un mes después.
Pomelo, Fundación Todolí. diciembre 2024

Pomelo, Fundación Bartolí, diciembre 2024

La DANA sigue muy presente en la sociedad valenciana, lo hemos podido comprobar en esta última visita. En todos los sitios oyes comentar sobre el suceso, cuando no es que te preguntan directamente si te has visto afectado. Habrá que ver en las próximas fallas cono caricaturizan lo pasado, si hay humor, será muy negro.
Sierra de Mondúver, diciembre 2024

Sierra de Mondúver, diciembre 2024

Y ahora queda recapitular el año, lo bueno, lo malo, las mejores fotos …
Playa de la Garrofera, diciembre de 2024

Playa de la Garrofera, diciembre de 2024

Wandrd Prvk

NOTA: A modo de prólogo. Esta entrada la empecé en primavera cuando se cumplía el primer año de tener la mochila pero me ha costado tanto acabarlo que casi estamos en invierno.

Hace un año que tengo la mochila Wandrd Prvk Lite. No suelo hacer muchos comentarios sobre equipo fotográfico pero esta vez me apetece hablar de esta mochila. No va a ser una revisión técnica, ni mucho menos. Solo impresiones y experiencias.

Durante muchos años estuve utilizando una mochila Lowerpro Photo Hatchback 16L para los viajes. Una mochila pequeña, donde cabía poco equipo fotográfico porque tenía casi media mochila reservada para lleva otro tipo de objetos como ropa, documentación, artículos de limpieza …. Claro que ese espacio también podía dedicarlo para equipo, pero poco, si acaso para filtros y disparadores.

En La Rocina, Huelva, foto por Navburis

En La Rocina, Huelva, foto por Navburis

El caso es que con el tiempo los materiales de la mochila se fueron desgastando y deteriorando. Después del viaje a las islas Lofoten ya decidí que había que renovarse y me puse a buscar una nueva mochila. El modelo de Lowerpro ya no se fabricaba así que había que buscar otra, con más o menos parecidas características: No muy grande para evitar la tentación de llenarla y llevar mucho peso y luego resentirme de la espalda, pero si que fuera suficiente para llevar el mínimo equipo fotográfico de viaje, y que tuviera un espacio que pudiera dedicar a enseres de viaje. Bueno, si podía conseguir algo mas espacio, sin pasarse por el peso, mejor pues en la Lowerpro con dificultad podía meter la D810 con el 24-70 y ya no cabía nada más. Ah y que pudiera engancharse el trípode.

Wandrd Prvk en El Hierro

Wandrd Prvk en El Hierro

Hice una amplia prospección del mercado de mochilas, y en una primera selección me quedé con un par de modelos de LowerPro, la PeakDesign EveryDay 20L, la Wandrd Prvk Lite y la 21L y la Kiboko City Commuter 18L. MIiré cualidades, calidades y sobre todo, dimensiones y capacidades.La que más me gustaba era la Kiboko pero tenía un problema, no se vende en España, debería compararla en USA y pagar transporte, si ya era cara pues más. Y luego la duda de si no me convencía ¿cómo devolverla?. En cambio, la segunda opción la Wandrd Prvk Lite la podía comprar en Amazon España con lo que si luego al meter el equipo no me gustaba, la devolución era fácil. Así que esa fue mi compra final.

Lo primero que hice al recibirla fue comprobar la capacidad y comprobar que el equipo básico de viaje X-T3/18-135 cabía. De sobra, y con espacio para más equipamiento. Lo siguiente fue probar si la D810 con 24-70 entraba, y sí pero con un pequeño pero, con la placa en L para el trípode la altura es mayor que la de la abertura lateral para sacar la cámara sin quitarte la mochila totalmente. Bueno pequeño inconveniente. Desde luego por capacidad no me puedo quejar, he llevado la X-T3 con el 18-135, el 12 y el 100-400 y la D810 con el 14, el 24-70 y el 70-3000. En los dos sistemas un rango de focales más que amplio. Expectativas superadas.

Bahía del Monte Saint-Michel, junio 2024, foto por Garnaven

Bahía del Monte Saint-Michel, junio 2024, foto por Garnaven


La siguiente comprobación era el espacio para ropa y otros cachivaches. No tenía muy claro si me iba a apañar con el compartimento superior enrollable. De primeras comprobé que la capacidad era buena como para meter sin problemas un buen chubasquero así que bien de capacidad. La experiencia de enrollar y desenrollar que me daba muchos reparos es buena. El material es robusto y el velcro parece duradero. Tal vez lo que menos me gusta es que en la parte interior no haya ningún tipo de bolsillo en el que puedas guardar objetos tipo documentos. El espacio es un puro saco, lo mejor es que lleves las cosas organizadas en estuches o pequeñas bolsas. Pero muy contento del rendimiento y prestaciones que me ha dado ese compartimento desplegable en los viajes.
Wandrd Prvk, el único deterioro, una costura.

Wandrd Prvk, el único deterioro, una costura.

Y la última preocupación ¿Podré llevar un trípode? Bueno aquí de primeras pinchamos, el bolsillo lateral que supuestamente podía valer para una botella o un trípode no lleva ninguna correa o sujeción en la parte superior, así que nada, para trípode no. Tuve que comprar unas correas adicionales. Con estas correas si se puede sujetar el trípode en la parte frontal aunque no termina de ser muy cómodo pues tiende a aflojarse y oscilar de un lado a otro. Puedo llevar un trípode, sí, pero no es muy confortable. Pero bueno pues las tres cosas que buscaba, suficiente espacio para el equipo fotográfico que llevo en un viaje, un espacio para ropa y accesorios y posibilidad de enganchar el trípode, las tiene.

Wandrd Prvk con el trípode

Wandrd Prvk con el trípode

Pero al final son más detalles los que te hacen sentirte cómodo con una mochila. Materiales: Impresionantes. Aparte de la sensación de durabilidad, no se ensucia y si le cae barro, polvo o arena se limpia fácilmente. Las cremalleras corren fluidas. Me ha caído más de una lluvia fuerte y tiene un nivel alto de permeabilidad, no se me ha mojado nada en el interior. Se lleva muy bien en la espalda, se ajusta bien y la correa pectoral es muy eficaz para repartir el peso cuando hay que andar largas distancias o durante mucho tiempo. Resulta cómoda de llevar.

En cuanto a bolsillos y espacios para guardar cosas tal vez podría mejorarse. La parte frontal tiene uno largo y estrecho pensado para papeles ¿Quién lleva papeles hoy en día? Pero la realidad es que cuando he tenido que llevar alguno ha sido muy útil y cómodo. También cabe, sin abultar mucho, la tablet que a veces la pongo ahí para acceder de forma más rápida al subir a un avión que en su compartimento interior específico. Y desde hace un tiempo aloja un funda de lluvia para la cámara que está sin estrenar.

Con la Wandrd Prv Lite en Islandia, foto de Navburis

Con la Wandrd Prv Lite en Islandia, foto de Navburis

En los laterales, en uno, la abertura para sacar la cámara, muy útil para mi en viajes de ciudad, con la X-T3 y el 18-135, y en el otro lado, un bolsillo ajustable con cremallera pensado para encajar botellas pero que tienden a salirse y al final en este acabo metiendo llaves, móvil, … No muy conseguido. En la zona ya de la espalda en la parte superior, un bolsillo con cremallera muy útil para guardar documentación pues con la mochila a la espalda es muy complicado que nadie pueda acceder a él aparte de que está bastante disimulado.

Mochila a tope

Mochila a tope

Por la espalda es por donde se abre, mediante dos cremalleras, el interior de la mochila a modo de concha, cáscara, (clamshell). Una vez abierto tienes un acceso completo al contenido en dos lados. En el lado más profundo tienes la zona de equipo con separadores para acoplar objetivo y lentes a tu gusto y en la otra cara, la tapa, tienes el bolsillo para tablet o portátil pequeño y otros tres bolsillitos de poca capacidad donde llevo gamuzas para limpiar y tarjetas de memoria, poca cosa. No muy útiles.

Resumiendo, muy contento con el juego que me está dando la mochila, sobre todo por la comodidad, durabilidad y capacidad, que superan de largo los inconvenientes de los bolsillos poco prácticos.

Elogio del otoño

Otoño Alto Tajo, noviembre 2024

Otoño Alto Tajo, noviembre 2024

Este era el articulo que tenía en la cabeza, contar lo bonito que estaba siendo este otoño. ¡Por fin un año con otaño otoñal! . Con sus lluvias sus nubes y sol, la temperatura agradable, el color de la vegetación. Los tres fines de semana que salimos al campo, salieron estupendos.
Muchos animales, la berrea, y setas, sobre todo niscalos, como en muchos años no habíamos recolectado. A pesar de muchos líos domésticos y de trabajo, alguna mala noticia de salud de familiares cercanos, las obras en el edificio, las obras en la calle, por todos lados obras, estaba siendo un buen otoño climatológico.
Níscalo, octubre 2024

Níscalo, octubre 2024

Hasta el martes 29 que ocurrió la tragedia. El cielo se desplomó en forma de viento y lluvia torrencial sobre comarcas del interior de Valencia. Una DANA, lo que llamábamos gota fría de mis tiempos de estudiante. De libro, pero súper amplificada, 500 litros de agua por metro cuadrado y en menos de 24 horas. El calentamiento del Mediterráneo en 3 grados este verano presagiaba grandes lluvias, pero esto ha superado cualquier previsión. Me toca muy cerca. Entre mi casa y el horror solo nos separa L’Albufera. La peor parte se lo ha llevado no los lugares donde cayó el agua, que también, sino por donde ha pasado esa agua desbocada que ha desbordado los cauces. Alfafar y Sedaví son dos lugares habituales para mi: Los centros comerciales de estas dos poblaciones son mis sitios de compra. Y han acabado destruidos. Por suerte ni familia, ni amigos ni conocidos han tenido perdidas humanas aunque si daños materiales. Una catástrofe la destrucción de infraestructuras, viviendas, negocios … aunque mucho peor son los más de 200 personas fallecidas. Inimaginable el daño y el destrozo.
Pepa y Juan Lázaro, Gabarda, octubre de 1982

Pepa y Juan Lázaro, Gabarda, octubre de 1982

La imagen de voluntarios yendo a limpiar me ha recordado cuando en las inundaciones de octubre de 1982 «la pantanà», otra gota fría que afectó a las comarcas de la ribera del Jucar, fui con mi hermana Pepa y un amigo, Juan Lázaro, a Gabarda, el pueblo de otro amigo, Vicente, a ayudarles a limpiar. La crecida del agua rompió la presa de Tous y eso provocó daños mayores a los propios de la intensa lluvia. Viajamos a dedo en un camión desde Madrid a Buñol, y allí mi tía nos llevó a Gabarda. Estuvimos todo el día limpiando de barro la casa de Vicente y de sus vecinos. La vuelta a Valencia la hicimos en un autobús con voluntarios de los astilleros de la Unión Naval de Levante. En el autobús, unos cuantos voluntarios se quejaron que les habían mandado a sitios donde no había nada o poco que hacer. La organización de la ayuda en los momentos de crisis es muy complicada. Al final, el pueblo, Gabarda, fue derruido.