Cuando salí de cuba

Las últimas horas, noche incluida, las pasamos en La Habana. El famoso volcán Eyjafjallajökull había remitido en su vomito de cenizas y los vuelos se habían reanudado. Después de la experiencia de visitar la ciudad sin vuelos  acusamos el agobio de las hordas de turistas, sobre todo en La Habana Vieja.

Volvimos a pasearnos por Habana Centro,  pues estaba impresionado con el ambiente decadente de las casas. Gastamos también bastante tiempo en el Malecón fotografiando esos vehículos eternos que los cubanos reparan y reparan mientras los consumistas llenamos de basura el planeta. Y por supuesto volvimos a recorrer la preciosa calle de Mercaderes.

Sidecar en el malecón. La Habana, abril 2010

Sidecar en el malecón. La Habana, abril 2010

Por la noche en El Floridita,  daikiris para despedirnos con alegría. Para acabar los CUC fuimos al mercado de artesanía. Los cubanos se enfadaban porque los turistas no comprábamos, pero la oferta era muy repetitiva y muy repetida. En todos los puestos veías lo mismo.  De Cuba, a pesar de mi militancia antipuro,  trajimos algún habano para fumadores y una botella de Ron Santiago de Cuba, que según oímos son los  auténticos herederos «del conocimiento» del ron Bacardi.

Hay algunas anécdotas que quiero dejar contadas para la memoria …

  • Los perros huelen la prosperidad: A esa conclusión llegamos cuando observamos que con mucha frecuencia teníamos a un pero flaco, allí los pobres no comen, siguiendonos, supongo porque nuestro ropa llevaría olor a comida. En el palacete de Fresa y Chocolate un chucho hizo toda la visita turística con nosotros.
  • Resbalón en el malecón: Las olas del oceano  atlántico sobrepasan en alguna zonas el muro del malecón y dejan mojado el suelo y sobre esa humedad crece un alga o similar que es como el jabón, así que cuando lo pisas resbalas y ante de que puedas pensar en qué te ha pasado acabas con el culo en el suelo. Y eso nos pasó.
  • Comisión de la visa: Cuba cambia con rapidez y a lo mejor este consejo o aviso ya no tiene sentido. En ninguna guía nos decía que  el estado cubano se quedaba con una comisión si usas tarjeta para pagar o sacar dinero. Pues si, un 10% y eso pagamos a las arcas de los hermanos Castro
  • Y finalmente …. Cuando salí de cuba … La salida del país, una cola apoteósica que estuvo a punto de provocar un motín en el aeropuerto con miles de viajeros «atrapados» esperando a pasar por  las funcionarias aduaneras. Tenían alguna que otra  baja y eso unido al exceso de viajeros que no habían podido sair de la isla por el Eyjafjallajökull provocaron un caos monumental.
RCA Victor. Habana Centro, abril 2010

RCA Victor. Habana Centro, abril 2010

Me sigue fascinando el país. Cuando veo las fotos que hice, las noticias que nos llegan a la tele o  leo Generación Y,  me traslado. Y aunque el régimen pretende  reinventarse, que no transformarse, mutar, o desaparecer como debiera, sigue quedando esa sensación de abandono, de muerte lenta …. Recientemente han permitido la compra venta de automóviles, ojalá esta medida haga mejorar el transporte pieza fundamental para el desarrollo de la isla.

¿Qué será de Cuba en los próximos años? Creo que está a punto de suceder algo.

Galería de fotos de La Habana (II)

Sin noticias del otoño

Parece que las temperaturas bajarán algo pero la lluvia, esencia del otoño,

Cardo seco. Octubre 2011

Cardo seco. Octubre 2011

sigue sin aparecer.

Macro con una compacta

Cuando la fiesta nacional
Yo me quedo en la cama igual,
Que la música militar
Nunca me supo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
Que el de no seguir al abanderado.
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
….
(George Brassens)
Libélula. Devesa de El Saler, octubre 2011

Libélula. Devesa de El Saler, octubre 2011

El domingo pasado en la playa, vaya otoño veraniego, los hiérbajos de las dunas estaban llenos de libélulas y por lo que aprecié en época de reproducción.
Llevaba la compacta G12 y como me venía bien capturar una de ellas para un concurso express, tema «suspendido», me puse a ello.
Las cámaras compactas suelen tener, si lo tienen, un visor óptico que no vale para nada. Y este es el caso en la G12. Utilizar la pantalla LCD a pleno sol tampoco es viable. Mi idea era fotografiar a la libélula cuando se va a posar que se queda inmóvil un instante, así que opte por enfocar, a ciegas, la punta de una rama y esperar a que viniera una. La cámara la ajusté en modo P, con el macro activado y el objetivo en su focal más larga (eq 105). Y ala, a disparar.

Libélula II. Devesa de El Saler, octubre 2011

Libélula II. Devesa de El Saler, octubre 2011

Como es de imaginar la probabilidad de éxito es muy baja. Y más con la velocidad lenta de respuesta de este tipo de cámaras.  Cuando me cansé de estar medio agachado decidí tumbarme por debajo de la duna, menos cansado y un punto de vista diferente. No conseguí el propósito de pillar una suspendida pero al menos me quedaron aceptables estas dos que muestro. Diría que notables para los medios utilizados.

En mi pueblo sin pretensión
Tengo mala reputación,
Haga lo que haga es igual
Todo lo consideran mal
Yo no pienso pues hacer ningún daño
Queriendo vivir fuera del rebaño;
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe.
Todos todos me miran mal
Salvo los ciegos es natural.
….
(George Brassens)