Más de Estocolmo, sin más.
PD. Hemos superado el primer tercio del verano, y salvo justamente el primer fin de semana a finales de junio, no hemos tenido altas temperaturas. Que siga así.
El día, que había salido con muchas nubes, nos regaló una puesta de sol espectacular y eterna. A estas alturas del año, allí, la luz no se va del todo, noche casi no hay. Paseamos por el borde del mar aunque no tienes mucha sensación de ello, el puzzle de islas hace que tengas más sensación de rio, lago y canales que de Mar Báltico.
El domingo nos fuimos a subir a la torre del ayuntamiento. Desde allí se tienen buenas vistas. Ese día fue caluroso así que buscamos las sombras y tomamos un barquito en las horas álgidas de sol. Pasamos un buen rato en la isla Djurgården, observando aves principalmente las ocas que acosan a los que pretenden merendar en el parque. Enfrente del museo Vasa hay dos barcos que se pueden visitar por dentro gratuitamente: Un rompehielos y un barco faro.
Visitamos ambos, muy entretenidos de ver sobre todo el rompehielos que puedes bajar hasta las profundidades del cuarto de máquinas. Para finalizar el día fuimos al mirador de Monteliusvägen pero la puesta de sol ya no fue tan espectacular como la del sábado.El avión de vuelta despegaba a media tarde así que teníamos la mañana y el mediodía del lunes para ver los últimos puntos de interés que teníamos marcados: Las tiendas de ropa y material de senderismo, el mercado Hötorgshallen, la comercial Calle Drottning y por supuesto el metro. Las tiendas bien, y el metro genial, estuvimos en 4 estaciones e hice un montón de fotos con los motivos artísticos. Lástima que el nivel lumínico es muy bajo.
La calle comercial y el mercado nada especial. Bueno, si. Para lo caro que está tomarte una copa de vino en los restaurantes, mínimo 10€ y de vinos desconocidos, en el mercado hay una tienda de vinos que los precios, al menos de los vinos españoles que conocía, son muy ajustados. Si hablamos de restauración encontramos Estocolmo caro. Como siempre comimos la comida local y encontramos mucha variedad: ensaladas con arenque, salmón o carne de reno y patatas en salsa cremosa. Suecia está haciendo lo imposible por acabar con el dinero físico. Puedes pagar con tarjeta en cualquier sitio cualquier cantidad y en algunos sitio exclusivamente con tarjeta.Aprovechando la oportunidad de ver un partido de rugby de alto nivel, la final de la copa de europa de clubs, que se celebraba en Bilbao este fin de semana, hemos hecho un viaje donde aparte de ver Bilbao hemos estado en Urdaibai.
La final no fue un gran partido, fue una típica final en que la defensa prima sobre el ataque, pero emoción hubo hasta el último segundo. Jugaban Leinster (Dublín, Irlanda) contra Racing Metro 92 (Paris, Francia). A 10 minutos del final los franceses ganaban por 3 puntos, todos los puntos del partido fueron de golpes de castigo. A 2 del final los irlandeses estaban por delante 15-12. En el último segundo del partido un drop fallado de los franceses hubiera provocado la prorroga de haber sido bueno. La verdad es que para mi Racing jugó mejor. Lo pasamos bien y desde mi posición logré hacer algunas fotos, no muy malas, para el recuerdo.El día de antes decidimos de camino dormir en Burgos. A parte de la catedral y alrededores del centro histórico no tiene mucho que ver pero tenía un ambientazo tremendo en viernes por la noche. El sábado por la mañan fuimos de visita al Guggenheim. El edificio es fantástico por fuera pero además el museo tiene cosas muy entretenidas de ver. Para recordar la cena postpartido en «GOIZEKO IZARRA EL TXULETÓN DE BILBAO» 🙂 con una chuleta de impresión y las copas de Viña Alberdi. Acabamos la visita a Bilbao paseando el domingo por el casco viejo y de ahí a Mundaka, Urdaibai. Por cierto tan orgullosos son los vascos de ellos y lo suyo, en muchos casos con razón, no deberían estarlo tanto de la avaricia desmedida de los hoteleros vizcainos cuyos precios rebasaron con mucho la línea de la usura. A la hora de postrarse ante el vil metal son tan mortales y humanos como el resto de lugareños del planeta. Urdaibai es muy bonito, los valles verdes entre las montañas igual de verdes y el mar entrando en la tierra … Tuvimos suerte con el tiempo, el domingo subimos y bajamos a San Juan de Gaztelugatxe entre dos tormentas que acabaron y empezaron, respectivamente y justamente, cuando llegamos y cuando nos fuimos. EL día siguiente fue un bonito día de primavera con sol y nubes, temperatura ideal para ver el bosque pintado de Oma y toda la zona de la ría. En Mundaka estuvimos en unos apartamentos bonitos, nuevos y … a precio habitual. A la caída de las tardes paseamos por el pueblo a ver la famosa ola de Mundaka y los surfista. Muy relajante! Rematamos el viaje comiendo y comprando vino en Peñafiel. Un puente de San Isidro redondo.Con la excusa de poner fotos voy a contar un poco el viaje. ¿O es más bien con la excusa de contar el viaje voy a poner fotos?