La gente de PhotPills hicieron una convocatoria mundial para fotografiar la superluna de octubre, la luna del cazador, en varios puntos del planeta y entre ellos Madrid. Me apunté y ese jueves, venciendo la pereza, me presenté puntual en la zona del punto de disparo. Objetivo: Fotografiar la luna por detrás del pirulí a unos 12,5 kilómetros de distancia de este para obtener una luna aparentemente enorme. No conseguí exactamente la foto objetivo, no caí en la cuenta de la importancia del punto de disparo y me situé unos metros a la derecha del lugar exacto para obtener el encuadre deseado. Para cuando la luna surgió completa me quedó desplazada del centro de la torre.
Pero bueno, lo que me importaba era ir para lidiar con la parte técnica y adquirir experiencia. Y considero que fue una buena formación. Hubo cosas que hice bien del tirón como poner la exposición para capturar la luna, pero fui un tanto torpe con manejar el encuadre con el trípode. El objetivo era el 100-400 al que le puse el duplicador porque veía el pirulí muy lejos con lo que se convirtió en un 200-800. A 800 cualquier mínimo movimiento te desplaza el encuadre y la verdad es que el trípode de viaje no tiene una rótula solida para aguantar el peso de ese objetivo, se movía aunque apretara los tornillos de sujección. Además la zapata que lleva el objetivo, no puedes usar el de la cámara pues queda desequilibrado, no es muy bueno y no quedaba bien enganchada. Había algo de viento, ¡y nubes! tuvimos suerte que hubo un claro por dónde acabó apareciendo la luna, con lo que a la mínima todo se movía y tenía que reencuadrar. Para este tipo de foto, de peso de equipo, es mejor el pesado trípode Manfroto. En fin, con 1/125 para que la luna no quedara movida, se mueve rápida, y con la abertura máxima posible f9, el ISO se fue a 3200, bastante ruido. Al final no tengo una foto impecable pero sí resultona.Archivo de la categoría: Naturaleza
En el Otoño del 2024
Llevamos dos fines de semana de otoño y los dos hemos salido y disfrutado de actividades de otoño: En Cabañeros a ver y oír la berrea de los ciervos y en el Alto Tajo, además de berrea y ciervos, hemos recogido setas y níscalos. Un lujo que no tenemos todos los años y rara vez tan pronto. El veranillo de San Miguel se ha quedado en «illo», no nos ha traído calor excesivo y han habido lluvias oportunas.
¿Qué fue del veraneo del 2024?
Tal vez me haga esa pregunta dentro de unos años, o tal vez nunca, pero ante de que me olvide voy a dejar tres lineas para el recuerdo. Considerando veraneo cono los días de vacaciones en el periodo estival pues este del 2024 ha sido un poco más corto de lo habitual, solo dos semanas en la casa de El Saler. Bien aprovechadas para descansar y relajarme, pero con la sensación de que he dedicado poco tiempo a la fotografía y el deporte. Lo de la fotografía es normal pocas cosas nuevas voy a encontrar en La Devesa, los paisajes, las aves, los insectos, las flores … todo una repetición. Podría haber tenido alguna inspiración creativa para un bodegón, alguna composición conceptual, pero no ha surgido.
Bueno una cosa nueva sí hay: El bosque quemado. Aproximadamente durante un año el parque natural ha sufrido los ataques de un pirómano que ha ido quemando bosque y hay zonas donde es muy visible. Por suerte ya está detenido. En cuanto al deporte, con tantas pegas de lesiones y dolores, solo puedo andar y montar en bici sin pretensiones, necesito mucho más tiempo para hacer una actividad física de intensidad moderada y comparado con antaño, me quedo con la sensación de «hacer menos», pero hago cosas y tengo la sensación de estar en buenas condiciones. Bueno, es el penúltimo verano que tengo que compaginar trabajo y vacaciones. Dentro de poquito, veraneo y verano serán lo mismo. Y ya puestos a comentar, este verano del 2024, del que nos quedan todavía 3 semanas para su finalización astronómica y 1 solo día (al momento de escribir esto, 30 de agosto) para su finalización climatológica, has sido un tanto diferente en cuanto a que el calor fuerte tardó en llegar, hasta el 15 de julio se pudo estar sin aire, pero ha sido muy intenso hasta el 15 de agosto. Ya veremos en los datos estadísticos de la AEMT si ha sido un verano extraordinario o del montón. Y la semana que viene empezamos un nuevo ‘curso’, el penúltimo y último completo, si las cosas van según lo planeado.Capullo y flor
En el primer semestre del 2024 no pasamos por la casa de la Devesa de El Saler. Durante muchos años hemos tenido la suerte que una persona que venía a casa a implar también pasaba a regar las plantas con regularidad. Por su edad ya no viene. El caso es que todas las plantas de la terraza, a excepción de los cactus, estaban muertas a principio de verano. .Nos ha tocado limpiar y tirar.Adiós a los cipreses, casí al clementino, al perejil, a los tréboles, al romero… Bueno ha habido que reinventar la terraza. Una vez limpia y con el toldo nuevo, ha quedado acogedora. La única flor que hemos tenido este verano han sido la del cactus, Flor que he fotografiado y reimpretaado en varias ocasiones Pues como no ha habido otra flor en mi jardin, este año también










