Tras 8 meses de restricciones de movilidad por fin hemos podido ir a pasar un fin de semana a nuestra casa de VLC. Ha sido un fin de semana inusualmente caluroso con temperaturas de más de 30 grados, muy propias de verano que no de mitad de mayo. Ha sido como un entrenamiento para el verano.
No hemos hecho nada especial, en cierta forma ha sido trasladar nuestro estilo de vida del ultimo año a otra ubicación geográfica pero por lo demás lo mismo: deporte, paseos, evitar las aglomeraciones y sitios cerrados …..
Me llevé el teleobjetivo largo para ver si hacía algún pajarito pero la verdad es que no he estado acertado ni motivado. Al final solo he disparado desde mi terraza y aunque pasron varias especies por encima de mi cabeza, literalmente en el caso de las golondrinas, no he sido capaz de hacer una buena captura. Observé distintas variantes de gaviotas, garzas, cernícalos, gorriones, patos, vencejos, golondrinas, estorninos … Estos últimos se acercaban a un árbol próximo a comer sus flores y tuve muchas oportunidades de dispararles pero los capullos se escondían bien entre las hojas del árbol.
Desalarmados pero intranquilos
Que entre los seres humanos hay mucho estúpido y egoísta y que en España la densidad es más alta de la media mundial, ya lo sabíamos. Por eso, aunque indigna, no sorprende que el ganado habitual haya salido a las calles a celebrar el fin de una legislación represiva pero, a la vista de los hechos, necesaria en esta situación sanitaria adversa. Triste que el individuo tenga que ser legislado para comportarse. Claro que los que tiene que crear la legislación son de darles de comer aparte. No dan buen ejemplo: En el año largo que llevamos de pandemia, los políticos españoles, no han sido capaces de crear una ley de salud pública que regule las formas y procedimientos para estas situaciones. Empezando por el que está gobernando y siguiendo por el que está controlando. Malos, muy malos.
Vacunado
23f2
La focal de 50 mm (35 mm en APS C) es considerada la equivalente a la de la visión humana. Pero desde que tuve la Nikon FM2 con un 50, me ha parecido que mi visión es más angular que la de un ojetivo de 50mm. Aún así, cuando tuve la D200, primero me compre una focal equivalente a 50 , cosa que también hice con la X-T1, para llegar a la conclusión que necesita algo con más ángulo.Está claro que mi visión se acerca más al ángulo de la focal de 35 mm (23 mm APS C). El objetivo de 35 mm que compré para la D200 me vale para la D810 y estoy cubierto. Pero para el sistema Fuji estaba cojo.
Merodeaba en mi mente hace tiempo el tener esa distancia focal para Fuji y en los días de inactividad física, que no mental, tras la operación, la idea maduró y me decidí a comprar.
El 26 de febrero compré el Fujinon XF23mmF2 R WR. Hasta ahora, entre la recuperación de la cirugía de cervicales, periodo en el que no debía coger peso, y las restricciones de movilidad por la epidemia, no he tenido mucha oportunidad de sacarlo a ‘trabajar’.Ya voy utilizándolo. Es un objetivo ligero con lo que se lleva cómodamente en la X-T3, especialmente ahora que estoy muy sensibilizado con lo de llevar peso. Me va a venir muy bien como objetivo para vida ordinaria, calle, reuniones familiares, paisajes, edificios … casi de todo, como es una visual semejante a la de mi ojo es estupendo para hacer instantáneas de lo que veo. Evidentemente macro, retratos, fauna, grandes espacios.., requieren otros objetivos.La óptica es buena, cumple con lo que esperaba de ella. Bien es verdad que no soy muy tiquismiquis y tiendo a la complacencia, con lo que casi cualquier foto que haga me parece una obra de arte :D. Las fotos de esta entrada están todas hechas con ese objetivo y también me van a valer para completar el escrito sobre simulaciones de película que publiqué hace un par de semanas.










