El invierno ha llegado oficialmente aunque ya llevamos una semana de anticipación.
Para celebrarlo el clima nos ha regalado una nevada en Madrid
Lisboa objeto central de nuestro viaje. Realmente lo que vimos de Lisboa es el centro histórico: Alfama, Baixa, Chiado y Bairro Alto. Nuestro hotel estaba situado cerca de la Plaza del Marqués de Pombal. Desde esa plaza hasta la del Comercio, Avenida Liberdade arriba y abajo.
La ciudad es muy bonita y mantiene el «sabor» de otras épocas. Lástima que hay muchos edificios abandonados que necesitan rehabilitación. Paseando se te queda una sensación de decadencia y dejadez.
La primera noche al llegar paseamos por el Chiado y subimos en el elevador de Santa Justa. A la mañana siguiente, un día muy nublado, atacamos Alfama, el Castillo de San Jorge y pateamos el barrio.
Nos sorprendió agradablemente lo limpio que tenían los bares incluso los pequeños de barrio. Las paredes parecían recién pintadas.
La primera parada de nuestro viaje fue Mérida. Llegamos con una espesa niebla pero fue desapareciendo en el tiempo de entrar en la ciudad y aparcar. El teatro romano, el templo de Diana, el puente romano sobre el Guadiana, la Alcazaba, el arco de Trajano … mucho para ver.
Comimos en un restaurante con detalles de cocina sefardí: Tabula Calda. Nos gustó mucho sobre todo las migas. Y a destacar la amabilidad del dueño.