El último día de viaje hicimos escala en Trujillo para visitar la localidad y comer. El día otra vez bien malo para fotografiar.
Nada más que añadir, ahora a esperar a tener una galería del viaje.
Resulta que el 6 de diciembre de 2009 domingo se celebró la maratón de Lisboa. Y justamente pasaba por el cai de sodré donde pensábamos coger el tranvía 15 a Belém. Y como nosotros miles de turistas. Después de una hora de desconcierto y de hacer cola a la nada, tuvimos la suerte de pillar al vuelo un taxi que nos llevó hasta la torre.
La vimos por fuera y a los Jerónimos. De los Jerónimos lo más impactante es la bóveda. Muy espectacular. El día estaba muy nublado y deslució la excursión, con lo que decidimos volver a Lisboa a comer. Y ahí ya empezó la cosa a torcerse.
La vuelta en un tranvía hasta arriba de gente. Lo alucinante fue que Miguel consiguió sentarse!! Que agobio de viaje. En Lisboa comimos bien pero tarde, tardaron mucho y fue la peor comida en cuanto a servicio, no a calidad.
Como todo iba ya torcido a la tarde no paro de llover y poco más hicimos.
La que cayó la tarde del domingo 10 de enero. La foto es del lunes por la mañana
Llevamos un invierno húmedo y frió con lluvia y nieve desde el 13 de diciembre aproximadamente. Eso está bien, no como el otoño que fue anómalomente cálido y seco. Las cosas del clima, que no necesariamente son debidas al «cambio climático»
El sábado por la tarde y el domingo por la mañana recorrimos el Chiado y el Bairro Alto. El tiempo cada vez a peor. Para subir decidimos tomar un ascensor. La verdad es que no merece mucho la pena salvo por hacer la turistada. La pendiente no es para tanto.
El Bairro Alto no nos pareció especialmente bonito, nos gustó más Alfama. Se nota que es una zona nocturna, el domingo por la mañana estaba repleto de restos de la noche. Y vacío.
Desde ahí bajamos hasta los muelles (cais) para coger el tranvía a Belém y descubrir que el 6 de diciembre era un día especial para Lisboa.