Crash!

Un día empezó a hacer ruido el ventilador de la fuente de alimentación. Días después dejó de oírse pero olía a quemado. Normal. Lo apagué, lo abrí. lo miré, intenté repararlo … y a comprar otra fuente.

Una vez instalada. arranco y …oh! el disco frito. Lo reparo con fsck pero es inútil ha perdido muchos ficheros y hay que instalar el servidor desde 0. No problema, si tengo copia de seguridad!

Bueno pues la última copia me la cargo haciendo una estúpida maniobra. Así que además de reinstalar todo vuelvo un par de semanas atrás en mi vida del diario. Más una de reparación, 3 semanas sin vida 🙂

Al borde del camino. Alto Tajo, primavera 2007

Al borde del camino. Alto Tajo, primavera 2007

He perdido dos entradas, una sobre el fin del invierno y otra sobre el 11M. Como tampoco eran grandes fotos lo obviamos y ya se subirán. También he perdido una actualización de software y lo que más me fastidia es que los enlaces permanentes han dejado de funcionar.

Como moraleja:

1.- No apagues vía botonazo si no es imprescindible. Se pierden ficheros, por mucho Linux que tengas

2.- Los ficheros de copia de seguridad deben llevar la fecha puesta o te arriesgas a sobrescribirlos y perder la  información.

ACTUALIZACIÓN 5 de abril de 2010:  He decido recuperar las fotos, que eran 3, en sus fechas originales. Los textos que las acompañaban no ha sido posible. No me apetecía ver ese hueco en el diario.

Anillamiento de aves

Este fin de semana hemos estado en un curso de anillamiento de aves. El lugar el Tancat de la Pipa un antiguo arrozal de L’Albufera reconvertido como aula de naturaleza.

Carricero. L'Albufera marzo 2010

Carricero. L'Albufera marzo 2010

Las aves, pajaritos en este caso, se capturan con una red japonesa, fina malla donde se enredan. Menos un carricero, todos los demás fueron mosquiteros. Además de anillarle se le pesa, se le mide, se mira la cantidad de grasa .. se apuntan esos datos y a volar de nuevo.

Como experiencia está bien pero después del cuarto pajarillo como que ya hay que ser muy aficionado. El sitio, inigualable por todo lo que tiene de recuperar un entorno natural privilegiado a punto de perderse.