Hablando de Escocia se han pasado dos tercios del otoño. Siguiendo la tónica de los últimos años, la estación intermedia ha sido ‘comida’ por las estaciones extremas. Así la primera mitad fue más bien verano, con temperaturas cálidas y días secos a excepción de episodios breves y localizados de lluvias torrenciales y la segunda más bien invierno, fría, lluviosa y con nevadas. Del ‘veroño’ al ‘inviernoño’. Solo unos pocos días de verdadero otoño, frescos pero sin frio y cambiantes de sol, nubes y lluvia. Este año tuvimos suerte y coincidió un fin de semana con esos días y pudimos recolectar unas cuantas setas de cardo.En este tiempo se recupera la «normalidad» asociada a la vuelta de vacaciones. Cuando había elementos familiares en edad escolar llamábamos «el curso». Días de trabajo, actividades extra-laborales, fines de semana que se te hacen muy cortos … A parte de ir a nuestra casa del Alto Tajo, hemos tenido una excursión gastronómica-cultural al Duero Soriano. Y poco más, disfrutando de los colores del otoño.