Una característica del arte islámico es la creación de figuras de colores siguiendo una simetría que se repite. Hechas con teselas, azulejos, madera o yeso, cubren paredes, suelos y techos, para decorar puertas, fuentes, salas, bancos, ventanas…
Pueden ser motivos vegetales, arabescos, letras árabes, caligrafía, o figuras geométricas formando estrellas y polígonos, lacerías.
En Marruecos tuvimos oportunidad de apreciar y disfrutar de muchas ejemplos de gran belleza que no pude dejar de fotografiar
Las grandes puertas de los palacios y mausoleos lo tienen pero también aparecen en la calle ordinaria, en bancos para descansar o en fuentes.
En Fez visitamos un taller donde hacia los adornos con azulejos. El artista que hace los diseños utiliza la geometría y la matemática para generar nuevas formas



