En febrero de 2022 pasamos, no por gusto, más bien a disgusto, un día en Barcelona. Ese día decidimos que nos apetecía realizar una visita a los edificios modernistas de Barcelona.
Al igual que el año pasado, que visitamos Málaga, los días desde el año nuevo a la víspera de reyes han sido muy propicios para realizar el viaje, pero esta vez en tren. Y al igual que en Málaga, hemos encontrado un exceso de turistas. Incluso más. Claro que nosotros no dejamos de ser eso, otros turistas. Nos parece mal el turismo masivo pero no hacemos otra cosa que sumar.Le hemos dado un buen repaso a los edificios modernistas más significados: La Pedrera (Casa Milá), Casa Vicens, el Recinto Modernista del antiguo hospital de San Pau, Casa Batlló, Palau de la Música Catalana, Palau Güell y Parque Güell.
Además, claro, hicimos callejeo por el Raval, el barrio Gótico, el puerto y mucho Eixample. Pasamos por tres iglesias, Catedral, Basílica del Mar y Sagrada Familia y en ninguna de las tres pudimos entrar, tampoco es que estuviéramos especialmente interesados. Mira que es fea la Sagrada Familia por fuera y lo llena de gente, masas y masas, que hay para visitarla. Por eso tengo curiosidad de verla por dentro alguna vez, a ver si los millones de visitantes tienen razón y es justificada una visita, pero no pienso matarme por ello.Si hacemos crítica, la Casa Vicens contemporánea la de El Capricho en Comillas, me gustó más esta última. Si la decoración es parecida, en El Capricho había elementos mucho mejor pensados para la habitabilidad de una casa. De La Pedrera y la Casa Batlló no podría decir cuál me gustó más. La Pedrera me pareció muy bien adaptada para lo que es, una casa de viviendas. La Casa Batlló tal vez más ornamental y llamativa. De los edificios de Domenech i Muntaner, el Palau de la Música y el hospital de San Pau, me gustó que equilibran muy bien su cometido funcional con su aspecto arquitectónico y artístico. En algunos puntos es recargado y satura un tanto con el paso del tiempo de la visita. Pero también Gaudí puede cansar, me gustan los elementos modernistas cuando se usan de forma minimalista, como las columnas, pilares y arcos de las bóvedas, las forjas, vidrios y azulejos. Pero cuando a veces se amontonan en un espacio reducido y te saturas. Hablando de pilares y arcos, las caballerizas del Palau Guell y la buhardilla de La Pedrera tienen magnífico diseño. El Palau Güell es la casa que menos nos gustó, nos pareció oscura con pretensiones, como un castillo medieval, lo que querrían sus dueños, hay que suponer. Oscuro, bueno el día no era muy luminoso. Cono no pudimos ver la terraza con sus chimeneas como esculturas, lo más reseñable son las columnas de la planta baja, de las caballerizas, y los arcos hiperboloides que hay en mucha de las estancias del edificio. No obstante, tiene, como toda obra de Gaudí, soluciones arquitectónicas y artísticas para la vida ordinaria.La última visita la hicimos al Parque Güell bajo la amenaza de lluvia que por suerte no se concretó. Había estado hace muchos años y pude comprobar como los recuerdos son volátiles, unos se correspondían muy bien con la realidad, otros un poco y algunos nada!. Y recuerdos que no tenía de rincones que sin duda debí ver en la anterior visita. Memorias aparte, el parque me causó un poco de sensación de inacabado, de abandono repentino, y la historia es lo que dice, Gaudí se centró en la Sagrada Familia y dejó de lado lo que iba a ser una zona residencial exclusiva.
El tiempo, fresco pero correcto, salvo el último día que le dio por chispear, nada importante pero suficiente para que cerraran la terraza del Palacio Güell y no pudiéramos verla. Lástima, hubiéramos tenido las cuatro terrazas de las casas de Gaudi. Las fotos, lógicamente, son mayoritariamente de arquitectura, de interiores. Mucha geometría y simetrías. El equipo que he llevado, el estándar para fotografía de viaje, Fuji x-t3 con 18-135 y 10-18. Dado que fotografiaba tanto escenas amplias en distancia reducida como detalles lejanos o que había que aislar, he estado cambiando continuamente entre los dos objetivos. Esta vez he quedado suficiente satisfecho del 18-135. He llevado más cuidado a la hora de disparar. El objetivo es lo que es y usandolo con cuidado, y que la luz te acompañe, da una buena relación calidad y prestaciones. Es verdad que hay fotografías que me gustaría que tuvieran un poco más de definición, pero es el sacrificio por la versatilidad.











