El primer día laborable, tercer día del viaje, inevitablemente fuimos a la compra. Visitamos Betanzos, comimos en Lorbé y por la tarde a la Torre de Hércules y La Coruña. El día gris y oscuro con episodios de lluvia. Betanzos es un pueblo con mucho sabor. Tiene zonas abandonadas que contrastan con las elegantes y cuidadas. Tiene muchos rincones fotogénicos. Ya había estado en 1979 pero no encontré ningún recuerdo, pero si esa sensación de haber estado.Lorbé puertecito pesquero donde hay muchas bateas de mejillones y por lo tanto tiene un montón de restaurantes donde los platos principales son mejillones, zamburiñas, navajas, berberechos … moluscos de gran calidad. El puerto nos dío para un paseo y fotos antes de partir a La Coruña.A la torre de Hércules decidimos nos subir ya que la visibilidad era muy escasa. Aún así los chavales decidieron subir mientras los menos chavales dábamos un paseo por el paseo que hay ahora. De la torre y la ciudad de La Coruña si que tenía recuerdos detallados de la visita del 79. El cuarto Día de Santiago y Finesterre. No lo sabíamos pero fue el día de mejor clima. Bueno en Finesterre volábamos con el viento frio. Santiago está bien es bonito y con ambiente pero el rollo espiritual del «camino» me cansa. La catedral tenía la fachada en obras así que no hay foto postal :(. Nos dedicamos a pasear por la calles con soportales, ruas, y tapeamos y comimos estupendamente. Lo mejor de Santiago, para mi, es lo que no tiene que ver con Santiago y su camino.Con toda la tarde por delante decidimos ir a Finiesterra. El viento y el frío no nos hizo muy agradable la visita.