Archivo de la categoría: Arquitectura, interiores

Círculo de oro y Reikiavik

Thingvellir, Islandia septiembre 2018

Thingvellir, Islandia septiembre 2018

El último día completo en Islandia estaba dedicado al llamado círculo de oro, Geysir, Gullfoss y Thingvellir y rematar con el Blue Lagoon. El día salió, y continuó, perro como todos los del sur de Islandia. Cada veinte minutos lluvia intensa. Así que las visitas eran a la carrera, cuando paraba de llover salías del coche y, si podías, volvías a tiempo antes de la siguiente ducha.
Strokkur I, Islandia septiembre 2018

Strokkur I, Islandia septiembre 2018

Strokkur II, Islandia septiembre 2018

Strokkur II, Islandia septiembre 2018

Strokkur III, Islandia septiembre 2018

Strokkur III, Islandia septiembre 2018

Después de ver Yellowstone la zona de geisers y fumarolas de Haukadalur no te parece gran cosa. El auténtico Geysir está fuera de servicio pero Strokkur a modo del Old Faithful, erupciona cada 10 minutos y puedes estar lo suficiente cerca como para ver como se forma la burbuja que estalla por la presión del agua.
Gullfoss, Islandia septiembre 2018

Gullfoss, Islandia septiembre 2018

De ahí a la impresionante cascada Gullfoss, donde recibí doble ración de agua, por la lluvia y por acercarme lo más posible a la cascada. Por supuesto a la hora de llegada a la cascada ya estaba llena de turistas. Y si había turistas en Gullfoss no era menos en el parque nacional de Thingvellir. Este lo vimos como pudimos entre trombas de agua. Íbamos a un sitio, lo veíamos, volvíamos al coche con las primeras gotas, pasaba la lluvia y salíamos a otro sitio. Tuvimos problemas para aparcar así que no movimos el coche del aparcamiento donde pudimos quedarnos.
Hallgrímskirkja, Islandia septiembre 2018

Hallgrímskirkja, Islandia septiembre 2018

La ida era dejar cosas en el hotel de Reikiavik e ir al Blue Lagoon a relajarnos como hicimos en Myvatnn pero al llegar al hotel leímos que tenias que tener entradas con antelación … A pasear por Reikiavik. Ya estábamos cansados de coche, queríamos hacer unas compras y había que devolver el coche con gasolina temprano al día siguiente. Estuvo bien el paseo, aderezado como no por algunas lluvias y varios arcoiris. La ciudad está bien, pequeña pero con muchos rincones urbanos fotogénicos.
Casa, Reikiavik, Islandia, septiembre 2018

Casa, Reikiavik, Islandia, septiembre 2018

La ciudad, el centro, tiene aire hippie y mucho tema artesanal y vikingo por todos lados. De lo moderno destaca el palacio de congresos Harpa con una llamativa fachada de cristales hexagonales y una iglesia que parece el cohete de Tintin en la luna. A la mañana siguiente devolvimos el coche y todavía nos dio tiempos, a los mayores, a dar un paseo soleado por Reikiavik, mientras los menores dormían y desayunaban con calma. Y punto final a este viaje a Islandia. ¿Volveremos?
Harpa, Reikiavik, Islandia septiembre 2018

Harpa, Reikiavik, Islandia septiembre 2018

Más de Estocolmo, sin más.

Alicia, Estocolomo julio 2018

Alicia, Estocolomo julio 2018

En los viajes hago muchas fotos de las que llamo “sin más”. Veo algo que me llama la atención y lo capturo. En Estocolmo hice unas cuantas.
Serio, Estocolmo julio 2018

Serio, Estocolmo julio 2018

Mientras preparo una entrada “especial” sobre el metro, pongo cinco fotos, cinco.
21-18, Estocolmo 2018

21-18, Estocolmo 2018

Las dos primeras, Alicia y el tio serio, están tomadas en Galam Stan.
Bajada al infierno, Estocolmo julio 2018

Bajada al infierno, Estocolmo julio 2018

El reflejo de la proa del barco rompehielos Sankt Erik, la escalera del modernista hotel Berns …
Cuervo, Estocolmo julio 2018

Cuervo, Estocolmo julio 2018

… Y uno de los miles inquietantes cuervos de Kungstradgarden completan la quíntupla.
PD. Hemos superado el primer tercio del verano, y salvo justamente el primer fin de semana a finales de junio, no hemos tenido altas temperaturas. Que siga así.

Estocolmo

Stortorget, Gamla Stan, julio 2018

Stortorget, Gamla Stan, julio 2018

No era la primera vez que pisábamos Suecia pero la anterior vez no salimos de las estaciones de trenes por el temporal que había en el exterior. Estocolmo es una ciudad bonita, apacible, tranquila, limpia, limpia … por proximidad geográfica y social recuerda a Copenhague pero más grande. Y con mucho turismo por ser puerto de cruceros. El tiempo magnífico, como una primavera madrileña pero al borde del mar.
Fotografiska, julio 2018

Fotografiska, julio 2018


Realmente lo que visitamos, pateamos a base de bien, fue el centro histórico. Esa es la visión de Estocolmo que nos llevamos, la del turista, no tuvimos oportunidad de salir algo más y percibir la vida cotidiana de los residentes como hicimos en Copenhague. Llegamos en sábado al mediodía, localizar el hotel e ir a comer. Cerca del hotel teníamos el Kungsträdgården, un parque con restaurantes muy agradable para comer y con una bandada enorme de cuervos que te amenizan la comida y sobremesa. Ese sábado el equipo de fútbol de Suecia jugaba los cuartos de final del campeonato del mundo contra Inglaterra a las 16:00 así que había mucha gente vestida con camisetas amarillas, el color de su selección nacional. Gente que desapareció de las calles y se concentraron en bares para ver el partido.
Af Chapman, julio 2018

Af Chapman, julio 2018

Nosotros a lo nuestro y de una tacada nos vimos Gamla Stan, el casco histórico, y Katarina-Sofia barrio de moda para jóvenes, seguramente con buenos recursos económicos. A pesar de que tienen muchas obras en marcha, que afean las fotografías, las casas de Estocolmo, sean del siglo XVI o del XX, están en perfecto estado de conservación.
Mientras tanto el equipo de fútbol sueco perdía y al acabar el partido se volvieron a llenar las calles. No sé que hubiera pasado de haber ganado, tal vez veríamos borrachos rodar por el suelo pero lo que vimos fue todo civismo … y limpieza. Gran diferencia con España que en cuanto hay concentración de masas, y más si se trata de fútbol, hay concentración de basura.
Vista desde el Ayuntamiento, julio 2018

Vista desde el Ayuntamiento, julio 2018

El día, que había salido con muchas nubes, nos regaló una puesta de sol espectacular y eterna. A estas alturas del año, allí, la luz no se va del todo, noche casi no hay. Paseamos por el borde del mar aunque no tienes mucha sensación de ello, el puzzle de islas hace que tengas más sensación de rio, lago y canales que de Mar Báltico.

Maria hissen, Estocolmo, julio 2018

Maria hissen, Estocolmo, julio 2018

El domingo nos fuimos a subir a la torre del ayuntamiento. Desde allí se tienen buenas vistas. Ese día fue caluroso así que buscamos las sombras y tomamos un barquito en las horas álgidas de sol. Pasamos un buen rato en la isla Djurgården, observando aves principalmente las ocas que acosan a los que pretenden merendar en el parque. Enfrente del museo Vasa hay dos barcos que se pueden visitar por dentro gratuitamente: Un rompehielos y un barco faro.

Barco faro, Estocolmo, julio 2018

Barco faro, Estocolmo, julio 2018

Visitamos ambos, muy entretenidos de ver sobre todo el rompehielos que puedes bajar hasta las profundidades del cuarto de máquinas. Para finalizar el día fuimos al mirador de Monteliusvägen pero la puesta de sol ya no fue tan espectacular como la del sábado.

El avión de vuelta despegaba a media tarde así que teníamos la mañana y el mediodía del lunes para ver los últimos puntos de interés que teníamos marcados: Las tiendas de ropa y material de senderismo, el mercado Hötorgshallen, la comercial Calle Drottning y por supuesto el metro. Las tiendas bien, y el metro genial, estuvimos en 4 estaciones e hice un montón de fotos con los motivos artísticos. Lástima que el nivel lumínico es muy bajo.

Metro Estocolmo, julio 2018

Metro Estocolmo, julio 2018

La calle comercial y el mercado nada especial. Bueno, si. Para lo caro que está tomarte una copa de vino en los restaurantes, mínimo 10€ y de vinos desconocidos, en el mercado hay una tienda de vinos que los precios, al menos de los vinos españoles que conocía, son muy ajustados. Si hablamos de restauración encontramos Estocolmo caro. Como siempre comimos la comida local y encontramos mucha variedad: ensaladas con arenque, salmón o carne de reno y patatas en salsa cremosa. Suecia está haciendo lo imposible por acabar con el dinero físico. Puedes pagar con tarjeta en cualquier sitio cualquier cantidad y en algunos sitio exclusivamente con tarjeta.
Cash free, julio 2018

Cash free, julio 2018

Bilbao Finals 2018

Aprovechando la oportunidad de ver un partido de rugby de alto nivel, la final de la copa de europa de clubs, que se celebraba en Bilbao este fin de semana, hemos hecho un viaje donde aparte de ver Bilbao hemos estado en Urdaibai.

Touch, Bilbao mayo 2018

Touch, Bilbao mayo 2018

La final no fue un gran partido, fue una típica final en que la defensa prima sobre el ataque, pero emoción hubo hasta el último segundo. Jugaban Leinster (Dublín, Irlanda) contra Racing Metro 92 (Paris, Francia). A 10 minutos del final los franceses ganaban por 3 puntos, todos los puntos del partido fueron de golpes de castigo. A 2 del final los irlandeses estaban por delante 15-12. En el último segundo del partido un drop fallado de los franceses hubiera provocado la prorroga de haber sido bueno. La verdad es que para mi Racing jugó mejor. Lo pasamos bien y desde mi posición logré hacer algunas fotos, no muy malas, para el recuerdo.
Catedral, Burgos mayo 2018

Catedral, Burgos mayo 2018

El día de antes decidimos de camino dormir en Burgos. A parte de la catedral y alrededores del centro histórico no tiene mucho que ver pero tenía un ambientazo tremendo en viernes por la noche. El sábado por la mañan fuimos de visita al Guggenheim. El edificio es fantástico por fuera pero además el museo tiene cosas muy entretenidas de ver.
Guggenheim, Bilbao mayo 2018

Guggenheim, Bilbao mayo 2018

Para recordar la cena postpartido en “GOIZEKO IZARRA EL TXULETÓN DE BILBAO” 🙂 con una chuleta de impresión y las copas de Viña Alberdi. Acabamos la visita a Bilbao paseando el domingo por el casco viejo y de ahí a Mundaka, Urdaibai. Por cierto tan orgullosos son los vascos de ellos y lo suyo, en muchos casos con razón, no deberían estarlo tanto de la avaricia desmedida de los hoteleros vizcainos cuyos precios rebasaron con mucho la línea de la usura. A la hora de postrarse ante el vil metal son tan mortales y humanos como el resto de lugareños del planeta.
Casco viejo Bilbao mayo 2018

Casco viejo Bilbao mayo 2018

Urdaibai es muy bonito, los valles verdes entre las montañas igual de verdes y el mar entrando en la tierra … Tuvimos suerte con el tiempo, el domingo subimos y bajamos a San Juan de Gaztelugatxe entre dos tormentas que acabaron y empezaron, respectivamente y justamente, cuando llegamos y cuando nos fuimos. EL día siguiente fue un bonito día de primavera con sol y nubes, temperatura ideal para ver el bosque pintado de Oma y toda la zona de la ría.
Bosque pintado de Oma, mayo 2018

Bosque pintado de Oma, mayo 2018

En Mundaka estuvimos en unos apartamentos bonitos, nuevos y … a precio habitual. A la caída de las tardes paseamos por el pueblo a ver la famosa ola de Mundaka y los surfista. Muy relajante! Rematamos el viaje comiendo y comprando vino en Peñafiel. Un puente de San Isidro redondo.
Playa Laga y Cabo de Ogoño, mayo 2018

Playa Laga y Cabo de Ogoño, mayo 2018


PD1. La D810 llegó antes pero tarde para llevarla a este viaje. En cualquier caso es más de estudio que viajera. Todavía estoy haciéndome a ella.
PD2. A la vuelta decidí pasarme a fibra y he acabado en Movistar, el peor proveedor de telecomunicaciones que conozco, y con lo mismo que tenía, ADSL. En fin .. ya contaré la historia. Por esa razón últimamente el blog está disponible a ratos.