Fotografiando en Japón

La fotografía es el corazón de este diario y aunque seguramente a los lectores les importe poco o menos que otros asuntos del viaje voy a empezar hablando de equipo fotográfico y cuestiones relacionadas. Como en mis últimos viajes desde el de Egipto, la cámara y objetivo han sido la X-T1 y el 18-135. No había ninguna foto específica que quisiera hacer así que de primeras no me planteé llevar nada más de objetivos aunque al final me entró la duda y por si acaso cogí el 12mm. También el trípode fue a la maleta. Ni uno ni otro se han movido del sitio que ocuparon al salir de Madrid.

No Photography, Tokio marzo 2017

No Photography, Tokio marzo 2017


Japón ha sido uno de los paises que en más sitios he visto prohibir hacer fotos. Muchos de ellos no tenía ningún sentido que se prohibiera, en algunos hasta me cuestiono que alguien quisiera hacer fotos. En otros lo que se prohibe es el uso de trípode, en este caso con más razón: La masa de turistas es muy grande y poner trípodes dificulta el desplazamiento.
Niña en Asakusa, Tokio marzo 2017

Niña en Asakusa, Tokio marzo 2017

Y ese ha sido el mayor de los inconvenientes para fotografíar: La gente, la masa, la aglomeración desmedida de personas. Sólo he podido hacer fotos con tranquilidad en el primer lugar que visitamos por la mañana al madrugar. Luego ya hordas de turistas hasta un punto inimaginable. En este viaje he hecho poca foto “postal”. Los monumentos con demasiada gente para sacarlos en la distancia y de paisajes amplios pocos hemos tenido. La mayoría de fotos han sido de detalles más que de escenarios. Ha habido algo de fotografía social, algo de arquitectura (templos y santuarios), algún retrato, incluso algún animal y mucha flora.
Tsukiji, Tokio marzo 2017

Tsukiji, Tokio marzo 2017

Es la época de la floración de los cerezos (cherry blosssom, asakura) y árboles similares que da un color al paisaje que hay que fotografiar. El problema es que por cada ciruelo hay cien personas fotografiando, cuando no tienes a toda una familia debajo haciendo un picnic (Hanami). He hecho muchos intentos de plasmar en una fotografía la belleza que percibes con tus ojos pero no lo he conseguido. En todas las fotos encuentro algo a faltar o a sobrar. A parte de cerezos, ciruelos, almendros y similares, encuentras muchas flores dignas de ser fotografiadas. Es un clima húmedo y se nota en la vegetación.
Shinjuku Gyoen, Tokio abril 2017

Shinjuku Gyoen, Tokio abril 2017

Me he encontrando con un cierto número de fotos trepidadas, movidas o fuera de foco. No hemos tenido días luminosos. Nada de ese sol mediterráneo que tenemos aquí. Ha habido mucha nube, mucha sombra de árboles y mucha espiritualidad en la oscuridad. El resultado exposiciones a baja velocidad y con ISO alto. Habitualmente disparo en modo prioridad a la abertura dejando en automático la velocidad y la sensibilidad ISO confiando en el buen hacer de la cámara. Pero eso tiene un límite claro y he estado frívolo no mirando en el visor las condiciones de disparo con la debida diligencia. La ansiedad del disparo fotográfico.
Fushimi Inari, marzo 2017

Fushimi Inari, marzo 2017

Pero, como siempre digo, esto no era un viaje fotografíco sino un viaje (y punto). Y de verdad que lo hemos disfrutado. 🙂